Este lunes, fue despedido Francisco Martínez Sánchez, conocido como “Don Panchito” o “Pancho Mugres”, fundador y ex dirigente del Frente Popular 14 de Junio, organización señalada por prácticas violentas y acusaciones de despojo, extorsión y robo en el estado.
Su muerte, ocurrida el sábado pasado, marcó el fin de una figura que dividió a la opinión pública oaxaqueña. Mientras algunos lo consideraban un defensor popular, otros lo identificaban como un actor clave en redes de corrupción y violencia urbana.
El féretro café que contenía su cuerpo fue colocado en un espacio de la 14 de Junio, en la riberas del río Atoyac, rodeado de una pequeña corona floral, su fotografía y miembros de su organización que realizaron guardias de honor en señal de respeto.
UNA VIDA ENTRE LA POLÍTICA Y EL CRIMEN

Francisco Martínez se hizo visible a nivel estatal durante el conflicto magisterial y social de 2006 en Oaxaca. Cuando surgió la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO). Fue entonces que comenzó su cercanía política con Flavio Sosa Villavicencio, actual secretario de Cultura del estado y figura clave en ese movimiento.
A través del Frente Popular 14 de Junio, Don Panchito consolidó una estructura de poder local. Con presencia en mercados, transporte y espacios públicos. Sin embargo, esa expansión estuvo acompañada de denuncias por actos de violencia, cobros ilegales, invasiones de predios y enfrentamientos con otras organizaciones sociales y autoridades.
DETENIDO EN 2025 TRAS AÑOS PRÓFUGO

El 3 de junio de 2025, apenas dos meses antes de su muerte, Francisco Martínez fue detenido por la Fiscalía General del Estado de Oaxaca. La orden de aprehensión se remontaba al año 2016 y estaba relacionada con los delitos de despojo agravado y robo calificado con violencia por equiparación, en perjuicio de un particular identificado como C.P.R.
Su captura se realizó en inmediaciones de la colonia Alemán, en la capital oaxaqueña. Esto, mediante un operativo de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI). Fue presentado ante el Ministerio Público y puesto a disposición judicial. La noticia de su detención reavivó los reclamos de justicia acumulados durante años.
Cabe recordar que en 2017, la misma Fiscalía ofreció una recompensa de un millón de pesos por información que llevara a su detención y la de su hijo Javier Francisco Martínez Rodríguez, quien fue capturado en noviembre de ese mismo año.
UNA FAMILIA MARCADA POR LA VIOLENCIA
La historia de Francisco Martínez está marcada no solo por su propia trayectoria delictiva, sino también por la violencia que alcanzó a su familia. El 20 de febrero de 2023, su hijo Enrique Martínez Ruiz fue asesinado a tiros en la colonia Reforma Agraria de Santa Cruz Xoxocotlán. De acuerdo con reportes policiales, sujetos armados llegaron a su domicilio y, al abrir la puerta, fue ejecutado.
Estos episodios reflejan la profunda relación entre el poder político local, los conflictos sociales y la violencia en sectores urbanos de Oaxaca, donde las fronteras entre organización social y criminalidad han sido, durante años, difusas.
UN LEGADO POLÉMICO QUE DIVIDE OPINIONES

Francisco Martínez Sánchez fue para algunos un “líder popular” con base territorial, y para otros, una figura que aprovechó la pobreza y la impunidad para construir un imperio local basado en el miedo y la violencia.
Su fallecimiento deja abierta la pregunta sobre el futuro de la organización 14 de Junio y sus múltiples conflictos legales, así como sobre la responsabilidad del Estado en permitir durante años la operación impune de grupos parapolíticos que han afectado la vida cotidiana en diversas zonas de Oaxaca.
Finalmente, el homenaje que recibió, por discreto que fuera, revela la complejidad de su figura y el poder que mantuvo hasta sus últimos días.











































