En medio de la inconformidad de comerciantes establecidos y de la vía pública que son afectados directamente por los trabajos, el programa estatal Oaxaca Camina llega a su tercera etapa y acumula más de 78 millones de pesos en gastos por la ampliación de banquetas en calles del centro histórico, zona que concentra la afluencia turística de la ciudad.
En su programa piloto, este programa que se enfoca principalmente en la ampliación de banquetas y renovación de la infraestructura de la zona, costó 7.3 millones de pesos, de acuerdo con lo reportado en su momento por el entonces director del Instituto del Patrimonio Cultural de Oaxaca (INPAC), Fernando Molina. Posteriormente, la primera etapa abarcó 23.5 millones de pesos.
LA SEGUNDA ETAPA
La segunda etapa, realizada a mediados de 2025 fue con 12.3 millones de pesos, de acuerdo con el gobierno estatal. Aunque en esta etapa también participó el ayuntamiento capitalino, que intervino dos cuadras, en las que reportó un gasto de 10.5 millones.
Ahora, para la tercera etapa, la titular de la Secretaría de Infraestructuras, Silvia Mecott ha señalado que se invertirán 25 millones de pesos y se trabajará durante dos meses en la calle 20 de la, entre avenida de La Independencia y Francisco Javier Mina.
En total, se estima que el acumulado para ampliar banquetas del centro histórico es ya de 78.6 millones de pesos.
Desde su prueba piloto y la implementación de la primera etapa, el programa que se promueve como una política de movilidad en pro de las y los peatones ha sido criticado porque solamente se enfoca en una zona turística y no en las agencias o colonias de la ciudad que están lejos del centro histórico.
DAÑO ECONÓMICO
Además, porque se considera que durante los trabajos también se afecta económicamente al comercio local con el ruido, el polvo y las limitaciones para acceder a los negocios.
Incluso, ha sido señalado por abonar en la gentrificación del centro de la ciudad y por emplear recursos públicos en calles que no lo necesitan. Por ejemplo, en esta última etapa, en la que al menos dos cuadras en las que se están retirando las banquetas tienen apenas tres años de haber sido rehabilitadas.
Ante las quejas de comerciantes ya zona y otros sectores de la sociedad, la titular de la Secretaría de las Infraestructuras ha dicho que se mantiene un diálogo permanente.
“Se escucha y atiende las propuestas e inquietudes de las personas que directa o indirectamente se encuentran involucradas con estas tareas, en la que todas las voces tienen cabida para la construcción de acuerdos”, dijo la funcionaria.
Además de explicar que, tras concluir la construcción, “la vialidad será reabierta y contará con un carril de rodamiento vehicular para que puedan transitar proveedores de servicios de gas, recolección de basura, pipas de agua, insumos y particulares”.












































