A un año del movimiento estudiantil en el Instituto Tecnológico de San Pedro Pochutla, originado por presuntos malos manejos de recursos económicos, persisten inconformidades ante la falta de resultados de la auditoría solicitada por la comunidad estudiantil.
Miguel Enrique Gutiérrez Velásquez, padre de familia de dos estudiantes, señaló que, aunque el entonces director Jorge Armando Hernández Valencia fue separado del cargo tras las protestas, hasta la fecha no se ha informado de manera oficial sobre el resultado de las investigaciones.
Indicó que el movimiento dejó diversas consecuencias, entre ellas represalias contra estudiantes y docentes, además de afectaciones académicas para algunos de los participantes.
No obstante, reconoció que también se lograron avances, como la conformación de un sindicato para trabajadores y un Consejo Estudiantil, lo que ha fortalecido la organización interna dentro de la institución.
Asimismo, señaló que continúan problemáticas como la falta de seguridad para los estudiantes y ajustes en los horarios escolares que han generado inconformidad entre la comunidad.
Finalmente, reiteró que seguirán exigiendo transparencia y rendición de cuentas, al considerar que el principal re clamo del movimiento, la auditoría, aún no ha sido esclarecido.












































