La difusión de un video en redes sociales que muestra a un adolescente de talla baja siendo golpeado por varios compañeros del CBTIS 25 encendió alarmas sobre bullying, discriminación y violencia escolar en la región. El material, que circula ampliamente en medios digitales, ha generado indignación social y preocupación por la seguridad de estudiantes con discapacidad.
El hecho ocurrió entre octubre y noviembre de 2025, según la madre y el propio adolescente. Pero la viralización del contenido ha desatado una rápida respuesta institucional y mediática.
AGRESIÓN FÍSICA Y DIFUSIÓN DEL VIDEO
El adolescente, identificado con las iniciales J.T.P., fue víctima de golpes y burlas físicas dentro del plantel. La coordinadora para la Atención de los Derechos Humanos de Oaxaca, Flor Estela Morales Hernández, explicó que la violencia se realizó en el interior de la escuela y que la difusión de las imágenes ha provocado una doble victimización, afectando su bienestar emocional.
“Se ha llamado muy respetuosamente a los medios de comunicación a no seguir difundiendo el video ni imágenes, porque esto genera un daño psicológico adicional tanto al adolescente como a su familia”, dijo Morales Hernández.
ACCIONES LEGALES Y ACOMPAÑAMIENTO INMEDIATO
Tras la denuncia, la Fiscalía General del Estado de Oaxaca abrió una carpeta de investigación con perspectiva de discapacidad y derechos humanos. Paralelamente, se ha brindado acompañamiento psicológico y legal al adolescente y a su familia.
Morales Hernández agregó:
“La víctima tiene derecho a la justicia y a la reparación del daño. La familia decidió presentar la denuncia, y se les brinda acompañamiento, independientemente de la edad de los agresores.”
Este caso no es aislado. La Coordinación para la Atención de los Derechos Humanos informó que durante 2025 se atendieron otros incidentes de agresión hacia personas de talla baja, también dentro de instituciones educativas.
BARRERAS ACTITUDINALES Y DISCRIMINACIÓN SISTÉMICA
Más allá del bullying individual, las personas de talla baja enfrentan barreras diarias, tanto físicas como actitudinales. Morales Hernández señaló:
“La mayoría de los espacios y objetos están diseñados para personas sin discapacidad. A esto se suman burlas, apodos y discriminación, lo que genera violencia psicológica y limita el acceso a sus derechos.”
Estas barreras afectan no solo el entorno escolar, sino la vida cotidiana, el acceso a servicios y la participación plena en la sociedad. Desde 2024, el Consejo para los Derechos de las Personas con Discapacidad ha implementado campañas de concientización para visibilizar estas problemáticas y promover respeto hacia las personas con discapacidad.
REUNIÓN Y MEDIDAS PREVENTIVAS
Para garantizar la seguridad del estudiante, hoy se realizará una reunión en el CBTIS 25 con todos los involucrados. El objetivo es definir medidas de protección administrativa, que permitan al adolescente continuar sus estudios sin riesgo de agresión, mientras la investigación penal sigue su curso.
Morales Hernández enfatizó la necesidad de combinar justicia y prevención, fomentando entornos escolares libres de violencia y discriminación, especialmente hacia estudiantes con discapacidad o talla baja.
“No se trata de satanizar a los agresores, sino de garantizar que el adolescente pueda estudiar seguro y que la familia tenga acceso a la justicia y acompañamiento necesario,” concluyó.











































