La violencia hacia los animales se ha vuelto parte del paisaje urbano de Juchitán, Oaxaca. Este martes, un nuevo caso encendió las redes sociales y la indignación ciudadana. Luego de que un video captara el momento en que un “carretonero” —persona que recolecta basura con tracción animal— golpeaba brutalmente a su caballo. El animal, visiblemente exhausto, era obligado a tirar de una carreta pesada sin recibir atención básica.
“Los animales también sienten”, expresó un vecino de la unidad habitacional La Planta. Donde ocurrió el abuso. La denuncia fue anónima, pero la indignación fue colectiva.
UN VIDEO QUE HABLA POR TODOS
El material audiovisual fue grabado por un ciudadano. Quien, con preocupación, entre lamentos, evidenció el trato cruel que el carretonero daba a su caballo. En las imágenes, el animal apenas puede avanzar. Mientras tanto, su agresor lo azota repetidamente. La escena, lejos de ser un hecho aislado, forma parte de una práctica cotidiana en Juchitán.
“¿Qué tiene que pasar para que las autoridades actúen?”, se preguntan ciudadanos en redes sociales. La respuesta, al menos por ahora, parece ser: nada.
REDES SOCIALES, ALTAVOZ DE LA INDIGNACIÓN
Tras difundirse el video, cientos de comentarios expresaron enojo, impotencia y exigencias claras.
“HDSPTM 🤬 cuándo van a dejar de hacer eso. Nadie hace nada”, escribió un usuario. Otro agregó: “Ya no les deben dar trabajo de tirar sus basuras a esa gente inhumana”.
También hubo señalamientos directos contra el gobierno local:
“Los presidentes no compran carros para basura, solo para ellos y su familia. Por eso estamos como estamos”.
La indignación no se limita a un hecho puntual; es acumulativa. Como lo expresa otro comentario:
“Siempre son los caballos, también maltratan perros, gatos… ¿cuándo serán escuchados esos pobres animales?”
UNA HISTORIA QUE SE REPITE: EL CASO DE “JACINTO”
VIDEO | Tras sufrir un infierno, el caballo Jacinto, es rescatado del maltrato y la explotación en Juchitán.
Más información: https://t.co/ubKeeUbqnd pic.twitter.com/PtnHeWHQgq
— El Imparcial de Oaxaca (@ImparcialOaxaca) April 4, 2025
Este nuevo caso revive la memoria de Jacinto, un caballo rescatado hace meses por la Fundación Seres Libres A.C.. Esto, tras sufrir abusos similares. Jacinto era explotado por otro carretonero que lo alquilaba para recoger basura. Tenía heridas visibles, una mirada apagada y un cuerpo debilitado por los golpes.
“Estamos felices de poder darle una nueva vida”, publicó la Fundación en sus redes, tras rescatarlo y trasladarlo a un santuario animal.
“Jacinto llegó a casa y estamos muy felices y agradecidas por el interés en el caso”, escribieron.
La historia de su rescate fue posible gracias al esfuerzo colectivo de ciudadanos. Los cuales no quisieron quedarse de brazos cruzados ante la negligencia de las autoridades.
OMISIÓN INSTITUCIONAL Y COMPLICIDAD SILENCIOSA
Pese a las reiteradas denuncias. Así como la existencia de una ley de protección animal en Oaxaca. Las autoridades municipales, encabezadas por el presidente Miguel Sánchez Altamirano, han sido omisas.
“Sinceramente todos los carretoneros que usan caballos para la recolección de basura, maltratan al caballo, y las autoridades son cómplices de la actividad”, expresó otro usuario indignado.
Ni Jacinto fue el primero ni este nuevo caballo será el último si la administración municipal continúa cerrando los ojos ante el maltrato animal. La explotación de caballos y burros para recolectar basura en zonas urbanas —una práctica del pasado— hoy persiste como una violación evidente de los derechos de los animales y de la ética comunitaria.
UN LLAMADO URGENTE A LA ACCIÓN
Ante la inacción gubernamental, organizaciones defensoras de animales y ciudadanos han exigido el fin de esta práctica. Proponiendo alternativas modernas y humanitarias para la recolección de basura. También exigen sanciones severas para los agresores.
“Ya no se debe permitir eso. Que esa gente busque otra manera de llevarse la basura… ¡tengan piedad!”, suplicó una mujer en redes sociales.
Mientras tanto, la Fundación Seres Libres continúa su labor de rescate y protección.
“Este rescate fue posible gracias a ustedes”, agradecieron tras salvar a Jacinto, recordando que la solidaridad ciudadana puede marcar la diferencia cuando el Estado falla.
¿Y AHORA QUÉ?
Juchitán enfrenta una pregunta incómoda pero urgente:
¿hasta cuándo se permitirá que animales inocentes carguen con el peso del abandono institucional y la insensibilidad social?
El maltrato animal no es “parte del paisaje” ni debe seguir normalizándose como un elemento de la vida urbana. Es violencia. Es crueldad. Es inacción institucional. Y sobre todo, es una deuda pendiente que duele, sangra y clama por justicia.











































