Lo que debía ser un simple trayecto matutino terminó en una pesadilla para una madre de familia. Tras comprar un motocarro blanco de uso particular para proteger a sus hijos del sol y la lluvia en su camino a la escuela, fue rodeada, hostigada y amenazada por un grupo de mototaxistas que le reclamaron por circular en una ruta “que les pertenece”.
“¡Ya estás avisada!”, fue el grito que marcó el inicio del miedo.
Una advertencia velada, lanzada por uno de los más de diez hombres que la interceptaron, sin autoridad ni argumento legal, solo con el peso de la intimidación.
EL VEHÍCULO DE LA DISCORDIA
El motocarro de la madre no es un medio de transporte público ni forma parte de ninguna organización. Es, simplemente, un vehículo particular, como lo puede ser un auto o una motocicleta. Así lo explicó la mujer:
“Mi mototaxi es particular. No pertenezco a ninguna organización y jamás he tenido concesión. Es como si fuera un carro o una moto; solo la uso para mis hijos y mi familia”.
Durante el primer día de clases todo transcurrió sin incidentes. Pero al segundo, mientras regresaba de entregar el desayuno a su hijo en la secundaria José Vasconcelos, fue abordada por una fila de mototaxis rojas que la interceptaron y le exigieron abandonar la ruta.
UNA AMENAZA QUE EXPONE MÁS QUE UN CONFLICTO DE TRÁNSITO
El incidente no fue solo una amenaza personal; expone una problemática de fondo: el control informal que algunos grupos de mototaxistas ejercen sobre las calles del municipio, con base en acuerdos internos o supuestos “derechos” otorgados por la comunidad, pero ajenos a la ley.
Pese a que la madre no ofrece servicio público, fue tratada como si invadiera un territorio ajeno. Según su relato, el presidente de la organización de mototaxis involucrada fue claro en su postura:
“Nadie puede pasar por esa ruta porque el pueblo se las dio”.
Una afirmación que niega abiertamente el derecho al libre tránsito, consagrado en la Constitución mexicana, y que pone en tela de juicio quién realmente gobierna las calles del pueblo: ¿la autoridad municipal o los líderes del transporte informal?
SIN RESPUESTAS CLARAS, CON MÁS MIEDO QUE SOLUCIONES
La madre acudió a las autoridades locales. La síndica municipal confirmó que su mototaxi, al ser particular, no infringía ninguna norma y que podía usarlo para trasladar a sus hijos. Pero en la reunión con los mototaxistas, la respuesta fue una pared:
“Hazle como quieras”, le dijeron, cerrando cualquier vía de diálogo.
Este tipo de respuestas no solo desalientan la convivencia pacífica, sino que ponen en riesgo la integridad física y emocional de las familias. “No creo que ninguna madre deba pasar por esto”, dijo la mujer con visible angustia.
UN LLAMADO A LA CIUDADANÍA Y A LAS AUTORIDADES
“Yo solo quería llevar a mi hijo a la escuela y no se me hace justo”, expresó.
Pero lo que está en juego va más allá de su caso: el derecho de cualquier familia a vivir con libertad, sin miedo y con acceso a las calles de su propio pueblo.
“Nuestro pueblo siempre fue tranquilo, pero ahora parece que cada calle tiene dueño”, concluyó.
EN REDES: RESPALDO CIUDADANO Y LLAMADOS A LA ACCIÓN
La historia de esta madre de familia rápidamente se viralizó en redes sociales, generando una ola de solidaridad y comentarios críticos sobre la situación que enfrentó. Desde llamados a denunciar formalmente hasta recordatorios del derecho al libre tránsito, la ciudadanía no se quedó callada.
Algunos usuarios señalaron que lo más prudente sería proceder legalmente ante la amenaza recibida:
“Pues más que nada hacer una denuncia formal al tránsito del estado y levantar una denuncia con el ministerio público”, escribió un internauta, obteniendo múltiples reacciones de apoyo.
Otros destacaron el valor de la mujer por defender sus derechos:
“Es correcto que la mujer defienda sus derechos y lo haga ante las autoridades”, opinó Efren Blas.
“Tiene usted todo el derecho de ser libre… levantar un acta antes cualquier situación más delicada”, agregó Julio Alvarado.
También hubo quienes pusieron el dedo sobre el descontrol de las organizaciones de mototaxistas y cuestionaron su legitimidad para restringir el tránsito:
“Imagínense si los taxistas se impusieran… es como traer un coche particular”, escribió Adamina Antonio Chávez.
“Las autoridades deben tomar cartas en el asunto”, exigió Pablo Pineda.
Desde otras comunidades, llegaron comparaciones que subrayan lo inusual de la situación en San Francisco del Mar:
“Aquí en Ixhuatán no hay grupos, aquí todo libre o nada”, comentó Omar Fuentes Ruiz.
“En Juchitán existen varios grupos… pero si tú como ciudadano quieres tener tu vehículo particular, se respeta”, apuntó Cristóbal Salinas Vásquez.
Finalmente, algunos usuarios recordaron que, más allá de la organización que represente a los mototaxistas, la ley garantiza el derecho a transitar libremente:
“Somos libres de transitar en cualquier pueblo de México. Somos mexicanos”, escribió Severiano Castillo Cerqueda.
Este amplio respaldo digital refleja una preocupación colectiva por el derecho al libre tránsito y la seguridad ciudadana en los espacios públicos.
¿DE QUIÉN SON LAS CALLES?
Este caso plantea una pregunta incómoda pero urgente:
¿Tienen los mototaxistas el derecho de adueñarse de las calles de San Francisco del Mar?
Legalmente, no. Las vías públicas son de uso común, y ningún grupo tiene la facultad de restringir el tránsito de vehículos particulares. Pero en la práctica, la realidad es otra: la falta de regulación, el vacío de autoridad y el miedo ciudadano han permitido que ciertos sectores actúen como dueños del territorio.
¿Y AHORA QUÉ?
Este caso merece más que atención mediática. Requiere intervención oficial:
- Que el municipio aclare públicamente que el libre tránsito está garantizado para todos los ciudadanos.
- Que se frene cualquier tipo de amedrentamiento o extorsión disfrazada de “acuerdos comunitarios”.
- Que se tomen medidas reales para proteger a quienes, como esta madre, solo buscan cuidar de sus hijos sin temor.
Porque si una mujer no puede ni siquiera llevar a su hijo a la escuela sin ser amenazada, ¿en qué clase de comunidad estamos viviendo?








































