Al interior del departamento de Jubilados Petroleros de la Sección 38, los socios no quitan el dedo del renglón para denunciar una serie de irregularidades que les afecta de manera directa por el incumpliendo del pago a las viudas y préstamos con intereses elevados.
A raíz de la muerte del secretario general Onelio Méndez Avendaño, los jubilados llevaron a cabo una asamblea informativa en donde aprovecharon para designar a su sucesor con el objetivo de darle continuidad a las actividades que realizadas con anterioridad.
Cabe destacar que desde hace más un año, se ventilaron una serie de anomalías en cuanto a los bienes del departamento de jubilados petroleros que algunos han sido desaparecidos y otros vendidos.
Entre las denuncias que han presentado aparece la venta de un autobús de primera clase de la marca Volvo, así como una ambulancia adquirida en la pasada administración que encabezó Rosalino Morales.
Los jubilados denunciaron que esta ambulancia era de suma importancia porque permitía trasladar a los enfermos que ahora tienen que pagar por ese servicio.
Además dieron cuenta que desapareció la cafetería, el dispensario médico de la parte alta, liquidación de personal de manera injustificada, entre otros malos manejos.
Dijeron que los familiares de sus compañeros que murieron por la pandemia del Covid-19, no han recibido apoyo a la que tienen derecho por las aportaciones que realizaron los jubilados, y que tampoco los responsables del sindicato han dado cuenta.
Finalmente, señalaron que hay una serie de irregularidades que no se han podido ventilar porque hay complicidad y muchos de ellos tienen temor de que sean expulsados del grupo.










































