Mototaxistas pertenecientes a diversos grupos, se confrontaron con los elementos de la policía estatal preventiva, municipal y Guardia Nacional, al clausurar las instalaciones de la dulcería “El Castillo del Dulce”, con el objetivo de prevenir el contagio y propagación del Coronavirus (Covid-19).
En protesta por determinación de las autoridades de los tres niveles de gobierno, los mototaxistas bloquearon la esquina que conforman la avenida Juárez y la calle Francisco I. Madero durante varias horas argumentando que los clientes de la dulcería utilizan sus servicios.
Por segundo día consecutivo elementos de la policía estatal preventiva, de la local, y de la Guardia Nacional clausuraron los comercios no esenciales que mantenían abiertas sus puertas a pesar de la orden emitida por la federación y el estado de suspender toda actividad no esencial para evitar el contagio y propagación del Coronavirus (Covid-19).
El convoy policiaco-militar recorrió la calle 5 de Septiembre, la cual sirve de acceso a la ciudad, ordenando al cierre de los comercios no esenciales hasta llegar al centro de la ciudad.
Posteriormente el convoy policiaco se trasladó a las instalaciones de la dulcería en donde la propietaria de manera prepotente se negaba a cerrar sus puertas argumentando que contaba con el apoyo de diversos políticos y funcionarios del gobierno del estado.
Durante más de tres horas que duró la discusión, los mototaxistas agredieron verbalmente a los policías, por lo que arribaron al lugar un mayor número de elementos, lo que agudizo el problema ante la posibilidad de un enfrentamiento.
Alrededor de 15:00 horas, los mandos policiacos lograron que la propietaria del comercio aceptara la clausura, evitando con esto mayores responsabilidades en su contra.
NO HAY PARA COMER
Enrique Martínez González, propietario de un puesto de revistas, lamentó la determinación de las autoridades de cerrar su negocio, ya que es la única forma con la que cuenta para subsistir.
¿Cómo le voy a hacer para comer hasta el 30 de mayo?, se preguntó Don Enrique, al tiempo de señalar que debido a las bajas ventas de las revistas y periódicos, aunado a la enfermedad de su esposa, no cuenta con ahorros que le permitan alimentarse en los próximos días, por lo que cuestionó a los mandos policiacos y a las autoridades municipales por su determinación.












































