Un video captado frente al jardín de niños Rosaura Zapata, en el barrio Laborío en Santo Domingo Tehuantepec, ha generado una fuerte ola de indignación en redes sociales. En las imágenes se observa cómo una mujer al volante ignora un retén escolar, instalado por padres de familia para proteger a los niños que ingresaban al plantel. Luego, cruza violentamente, poniendo en riesgo a menores y adultos presentes.
El hecho, registrado en horas de la mañana, muestra a un padre de familia que incluso se sube al cofre del vehículo en un intento desesperado por detener la marcha. Pero la mujer continúa su trayecto sin frenar. Con ello, generando gritos y confusión entre los presentes.
“POUDO HABER OCURRIDO UNA TRAGEDIA”: EL RECLAMO DE LA COMUNIDAD
El video, compartido inicialmente por madres de familia del jardín de niños, se volvió viral en pocas horas, siendo replicado por usuarios que no tardaron en apodar a la mujer como #LadyGuicha, #LadyValeMadre, #LadyTóxica o #LadyLaborío.
“Pudo haber ocurrido una tragedia. Había niños cruzando. ¿Y si hubiera atropellado a alguno?”, escribió una usuaria en Facebook.
“Es el colmo de la inconsciencia. Por personas así ocurren los accidentes”, señaló otro padre de familia entrevistado en el lugar.
La indignación no solo ha inundado redes, sino que ha tocado fibras sensibles en la comunidad escolar. Donde padres y madres participan diariamente en el resguardo del ingreso y salida de sus hijos, ante la falta de presencia vial oficial.
CONTRASTE: ¿VIOLENCIA VIAL O MALA COMUNICACIÓN?
Si bien el rechazo generalizado a la actitud de la mujer ha sido abrumador, algunos usuarios y vecinos del área también han cuestionado la falta de claridad y señalización en los retenes escolares.
“¿Estaba el área debidamente señalizada? ¿Se hizo un cierre completo o fue un bloqueo parcial que confundió a la conductora?”, preguntó una ciudadana en redes.
Este tipo de reacciones reabren el debate sobre la legalidad, organización y responsabilidad de los llamados ‘retenes escolares ciudadanos’. Los cuales se han vuelto comunes en muchas partes del país ante la escasa vigilancia vial en zonas escolares.
AUTORIDADES GUARDAN SILENCIO… POR AHORA
Hasta el momento, ni la policía vial ni autoridades municipales han emitido un posicionamiento oficial sobre el incidente. Tampoco se ha confirmado si la conductora ha sido identificada o si enfrenta algún tipo de sanción por su conducta.
La ausencia de una reacción institucional ha avivado el malestar en la comunidad, que exige que el caso no quede impune.
“No es solo indignación digital. Queremos que se apliquen sanciones reales. Hoy fue un susto. Mañana puede ser un niño herido o muerto”, expresó un profesor del plantel.
UNA DISCUSIÓN QUE VA MÁS ALLÁ DE LAS REDES
Este caso pone sobre la mesa una discusión más amplia: ¿qué tan efectivas y legales son las medidas ciudadanas de control vial escolar? Y, sobre todo, ¿dónde está la autoridad cuando se trata de proteger a los más vulnerables?
En un estado como Oaxaca, donde la infraestructura escolar y los protocolos de movilidad urbana son limitados, las acciones comunitarias son a menudo la única respuesta viable ante los riesgos del tráfico. Sin embargo, esto no exime a los conductores de su responsabilidad cívica y legal, ni justifica la negligencia de autoridades encargadas de regular y supervisar estos espacios.
Finalmente, lo ocurrido frente al jardín de niños Rosaura Zapata no es solo una anécdota viral ni una mujer imprudente al volante. Es un llamado urgente a revisar el estado de la seguridad vial escolar, el rol de las autoridades y la conciencia ciudadana. Porque, como muchos comentaron:
“Si no respetamos ni a los niños, ¿a quién vamos a respetar?”










































