Estrangulados por las deudas, empresarios restauranteros y hoteleros sobreviven a la crisis generada por la pandemia del Covid-19, que durante tres meses los ha dejado en la ruina por la falta de actividad en sus negocios.
Fidel Contreras Ordaz, presidente de la Asociación de Hoteles, Moteles y Casas de huéspedes, dijo que tan solo en Salina Cruz hay por lo menos 50 negocios que aún no se recuperan del “descalabro” que vino a provocar la pandemia que los tiene al borde del colapso.
En ese sentido, expresó que hasta el momento no hay un decreto emitido por las autoridades de los tres niveles de gobierno donde les permita aperturar sus negocios con el propósito de volver a reactivar la economía.
“Hay personas que dependen de los restaurantes y hoteles para poder subsistir mediante un empleo formal y poder llevar el sustento a su familia”, explicó.
Por ello, los prestadores de servicios demandaron que poco a poco se vayan abriendo los negocios con la finalidad de poder salir de este bache económico, en el cual están inmersos a consecuencia de la pandemia y el cierre temporal de las mismas.
Son cerca de 500 empleos los que se generan de manera directa y mil indirecta en ambos sectores empresariales, en donde piden darle apertura a la menor brevedad posible.
Si bien, en algunos municipios en la región Istmo las actividades ya comenzaron a reactivarse debido a que muchos no tenían ingresos económicos propios, por lo que tomaron la decisión de comenzar a vender en sus respectivos locales.











































