La postal que ofrece Playa Unión —Raa Bidxi en lengua zapoteca— dista hoy de la imagen natural que la caracteriza. En lugar de arena limpia y aguas tranquilas, la costa del municipio de Unión Hidalgo se ha convertido en un escenario que revela señales claras de desequilibrio ambiental, donde la presencia de medusas muertas y residuos sólidos domina el paisaje.
Quienes recorren la playa no tardan en notar la acumulación de fauna marina sin vida, mezclada con desechos arrastrados por las corrientes o abandonados por visitantes. El ambiente se vuelve pesado: un olor persistente, zonas con lodo oscuro y restos orgánicos que evidencian que algo no está funcionando en este ecosistema costero.
UN FENÓMENO QUE SE REPITE
Pescadores de la zona explican que la muerte de medusas no es un evento inédito. De acuerdo con su experiencia, los cambios abruptos en el clima, el incremento de la temperatura del agua y las variaciones repentinas del viento suelen provocar este tipo de episodios.
Sin embargo, reconocen que la contaminación agrava el impacto, al acelerar la descomposición y afectar a otras especies.
A pesar de los esfuerzos aislados de algunos habitantes por retirar los residuos, el problema supera la capacidad comunitaria cuando no existe una estrategia organizada ni respaldo institucional.
BASURA COMO PARTE DEL PAISAJE
Botellas de plástico, envases de bebidas, ropa y calzado abandonados forman parte del entorno cotidiano de la playa. La ausencia de contenedores y de señalización ha normalizado la presencia de basura, especialmente durante periodos vacacionales, cuando aumenta el número de visitantes.
Turistas locales coinciden en que resulta contradictorio que un espacio natural de alto valor ecológico carezca de medidas básicas de conservación y vigilancia. La falta de sanciones y campañas de concientización ha permitido que la contaminación avance sin freno.
UN CUERPO DE AGUA VULNERABLE
Playa Unión se alimenta de la Laguna Superior, en el Golfo de Tehuantepec, un sistema donde convergen especies marinas clave para la pesca regional. La mortandad de medusas, peces y cangrejos, junto con la acumulación de residuos, pone en riesgo no solo la biodiversidad, sino también la actividad económica y cultural ligada al mar.
En resumen, el estado actual de Raa Bidxi refleja una advertencia clara: sin atención ambiental, corresponsabilidad ciudadana y acciones de las autoridades, el deterioro de este ecosistema podría volverse irreversible.
Con información de D. Manzo











































