El Istmo de Tehuantepec, una de las regiones con mayor relevancia histórica y geográfica del país, se encamina a convertirse en un nodo logístico clave para el comercio nacional e internacional. A inicios de este año, la modernización de los puertos de Salina Cruz, Oaxaca, y Coatzacoalcos, Veracruz, entró en su fase crítica de consolidación.
El objetivo del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum es que el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT) opere al 100% de su capacidad multimodal a mediados de 2026, conectando de manera eficiente el océano Pacífico con el Atlántico.
UNA VENTAJA GEOGRÁFICA ÚNICA
Con apenas 235 kilómetros entre ambos océanos, el istmo representa el punto más estrecho del continente americano. Esta condición lo posiciona como una alternativa estratégica al Canal de Panamá para el cruce interoceánico de mercancías, mediante una plataforma logística que integra puertos, ferrocarril y polos industriales.
Desde la época prehispánica, la región fue clave para la expansión zapoteca, y posteriormente fue identificada por Hernán Cortés como un punto estratégico para la exploración y el comercio. En 1907, se concretó por primera vez la conexión ferroviaria entre Coatzacoalcos y Salina Cruz, aunque el proyecto perdió fuerza tras la inauguración del Canal de Panamá en 1914.
EL IMPULSO DEFINITIVO DEL CIIT
Tras décadas de intentos fallidos, el proyecto tomó forma con la creación del CIIT en junio de 2019 y su posterior sectorización a la Secretaría de Marina (Semar). A partir de marzo de 2023, y con su última reforma en mayo de 2025, se logró articular una plataforma logística que hoy conecta cuatro puertos del sureste, más de mil 200 kilómetros de vías férreas y zonas industriales con incentivos fiscales.
El área de influencia del Corredor abarca 120 municipios de Oaxaca, Veracruz, Chiapas y Tabasco, donde habitan más de 5.1 millones de personas, lo que lo convierte en uno de los proyectos de desarrollo regional más ambiciosos del país.
POLOS DE DESARROLLO, MOTOR INDUSTRIAL
El CIIT contempla 14 Polos de Desarrollo para el Bienestar (Podebis), orientados a sectores como la industria automotriz, energética, farmacéutica y agroindustrial, de acuerdo con el Programa Institucional del Corredor Interoceánico 2025-2030.
Empresas como ProIstmo, ARZYZ, DMIT y TISCC han sido confirmadas como concesionarias para desarrollar y operar estos espacios. DMIT obtuvo las concesiones de Coatzacoalcos I, Coatzacoalcos II y Salina Cruz, con vocación industrial y logística.
ProIstmo y Profarmax estarán a cargo de polos estratégicos en Veracruz y Oaxaca, enfocados en agroindustria, dispositivos médicos y fármacos, mientras que ARZYZ desarrollará una planta metalúrgica de aluminio en San Blas Atempa.
RESPALDO POLÍTICO Y VISIÓN A LARGO PLAZO
El senador Antonino Morales Toledo, presidente de la Comisión de Seguimiento e Impulso al CIIT, destacó que el Corredor se consolida como un eje estratégico del Plan México, con respaldo federal y creciente atracción de inversiones.
Subrayó que los Polos de Desarrollo ofrecen incentivos fiscales clave y reconoció el apoyo del Consejo Asesor de Desarrollo Económico Regional y Relocalización de Empresas (CADER), encabezado por Altagracia Gómez Sierra.
El legislador afirmó que la apuesta del proyecto se centra en la innovación, la transferencia tecnológica y la formación de mano de obra calificada, factores que —aseguró— han colocado a Oaxaca como una de las regiones más atractivas para la inversión industrial en el país.












































