El Congreso de Perú destituyó este martes al presidente interino José Jerí, quien llevaba apenas cuatro meses en el cargo, tras abrirse en su contra una investigación preliminar por presunta corrupción vinculada a reuniones no reportadas con empresarios chinos.
Con 75 votos a favor, 24 en contra y tres abstenciones, el Parlamento removió al mandatario, profundizando la inestabilidad política que atraviesa el país andino desde 2018.
UNA SALIDA EN MEDIO DE SOSPECHAS
La fiscalía abrió en enero una investigación contra Jerí por no informar oficialmente sobre encuentros sostenidos con dos empresarios chinos. A ello se sumaron cuestionamientos por presuntas contrataciones irregulares y reuniones privadas en su despacho con mujeres jóvenes que posteriormente fueron incorporadas a su equipo.
También circularon imágenes de seguridad donde se le observa con el rostro cubierto durante reuniones privadas, hecho por el que ofreció disculpas públicas.
Jerí negó haber cometido irregularidades. Antes de asumir la presidencia, había enfrentado una acusación por presunta agresión sexual, que fue archivada por la fiscalía.
SU ASCENSO Y CAÍDA
Jerí, de 39 años y perfil conservador, llegó al poder el 10 de octubre tras la destitución de Dina Boluarte (2022-2025), en medio de una crisis marcada por el aumento de la criminalidad.
Hasta entonces era presidente del Congreso y, según la línea de sucesión, debía asumir el Ejecutivo ante la ausencia de vicepresidentes. Su mandato estuvo acompañado por un discurso de “mano dura” contra la delincuencia, inspirado en el estilo del presidente salvadoreño Nayib Bukele.
Su salida fue tan vertiginosa como su ascenso: ingresó al Congreso en 2021 como suplente del expresidente Martín Vizcarra, y en pocos años pasó de legislador poco conocido a titular del Legislativo y luego jefe de Estado interino.
UN PAÍS EN CICLO DE INESTABILIDAD
La destitución ocurre a solo dos meses de las elecciones presidenciales del 12 de abril y convierte a Jerí en el cuarto mandatario removido por el Parlamento desde 2018. En ese periodo, Perú ha tenido siete presidentes: cuatro destituidos, dos renunciaron ante posibles procesos de vacancia y solo uno completó el mandato interino.
Tras la votación, el legislador conservador Fernando Rospigliosi —segundo en la línea de sucesión— formalizó la vacancia presidencial, pero anticipó que no asumirá el cargo.
Ahora el Congreso deberá elegir a un nuevo mandatario interino entre sus integrantes, quien gobernará hasta el 28 de julio, cuando entregue el poder al ganador de los comicios.
ELECCIONES BAJO SOMBRA POLÍTICA
La nueva crisis deja al país en un escenario de incertidumbre institucional en plena recta final hacia las elecciones. La sucesión constante de presidentes ha debilitado la confianza pública y ha colocado al Congreso en el centro del debate sobre el equilibrio de poderes.
Mientras tanto, Jerí regresará a su escaño legislativo hasta la instalación del nuevo Parlamento en julio, en un contexto donde la lucha contra la corrupción y la estabilidad democrática siguen siendo asignaturas pendientes.











































