Los Jerusalén los propios ciudadanos israelís están reconociendo a su gobierno, Israel, de ser causante de la hambruna en Gaza, como una estrategia deshumanizada para mermar a la población.
Las organizaciones independientes B’Tselem y Médicos por los Derechos Humanos, dos ONG israelíes, han calificado por primera vez la guerra en Gaza como un genocidio contra los palestinos.
“Precisamente en este momento es especialmente importante llamar a las cosas por su nombre», dijo en una rueda de prensa en Jerusalén la doctora Daphna Shochat, de PHRI, al presentar un informe del grupo analizando la situación médica en el enclave.
En los contundentes informes, denunciaron una destrucción sistemática de la sociedad gazatí y acusan a Israel de imponer condiciones que impiden la vida en la Franja. También advierten que esta política se extiende a Cisjordania y critican a la comunidad internacional por su inacción.
Buscaban comida
Ya son mil 157 los muertos mientras intentaban buscar alimentos ante el hambre que se cierne sobre la Franja, y 59 mil 921 los que ha causado la ofensiva israelí tras los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023.
Al menos 98 personas han muerto en los últimos ataques israelíes contra varios puntos de la Franja, según el Ministerio de Sanidad gazatí, controlado por Hamás. Al menos 25 de los fallecidos estaban en puntos de distribución de ayuda humanitaria.
Por su part el presidente de EE UU, Donald Trump, ha asegurado que “Israel tiene mucha responsabilidad” en la falta de ayuda humanitaria en Gaza y “puede hacer mucho” para que aumente la entrada de comida, suministros médicos y otros insumos esenciales.










































