Luis Alfredo Garavito, apodado “La Bestia”, uno de los asesinos seriales más despiadados de Colombia, murió en prisión el pasado jueves 12 de octubre a la edad de 66 años. Garavito, quien había sido condenado a 1,800 años de prisión por haber abusado y asesinado a más de 172 niños, falleció en la clínica nueva Santo Tomás debido a “múltiples afecciones”, informó el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) de Colombia.
Garavito nació el 25 de enero de 1957 en Génova, Quindío, Colombia. Según investigaciones, durante su infancia fue víctima de abusos por parte de sus padres. A los 15 años, cometió su primer abuso sexual contra un niño, pero fue liberado por ser menor de edad. Su historial criminal en serie comenzó en 1992, victimizando principalmente a niños menores de 13 años en diversas ciudades de Colombia, y se extendió a otros países como Ecuador y Venezuela.
Para engañar a sus víctimas, Garavito adoptó múltiples disfraces, desde sacerdote hasta vendedor ambulante, ganándose la confianza de los menores y llevándolos a lugares apartados para perpetrar sus crímenes. Su arresto se produjo el 22 de abril de 1999 en Villavicencio, cuando un intento de abuso fue frustrado por los gritos de su víctima.
Durante su juicio, Garavito confesó más de 140 asesinatos, sin mostrar arrepentimiento. Pese a la sentencia original de 1,853 años, la justicia colombiana estipuló que cumpliría un máximo de 40 años de acuerdo con la ley vigente en ese momento.
A pesar de que faltaban 16 años para su posible liberación, “La Bestia” no logró completar su condena, ya que pasó sus últimos años en prisión lidiando con leucemia. Se informa que dura












































