La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, juró este lunes como presidenta encargada del país, luego de que el mandatario Nicolás Maduro fuera secuestrado el pasado sábado durante una operación militar atribuida a Estados Unidos. La asunción se realizó por mandato del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), en un contexto de alta tensión política y diplomática.
JURAMENTO Y MENSAJE AL PAÍS
Durante el acto de juramentación, Rodríguez afirmó que asumirá el cargo con el compromiso de defender la soberanía nacional y garantizar la paz interna.
“Juro por mi honor que no voy a dar descanso a mi brazo ni reposo a mi alma para ver a Venezuela en el destino que le corresponde, como una nación libre, soberana e independiente”, expresó.
La ahora presidenta encargada aseguró que no descansará “ni un minuto” para garantizar “la paz de la República” y la estabilidad económica y social del país.
REFERENCIAS A BOLÍVAR Y LLAMADO A LA UNIDAD
Rodríguez evocó la figura del libertador Simón Bolívar y prometió impulsar un gobierno orientado a la “felicidad social”, la estabilidad política y la seguridad nacional.
Asimismo, llamó a todos los sectores —políticos, sociales y económicos— a cerrar filas ante lo que calificó como “horas terribles de amenazas contra la estabilidad y la paz de la nación”.
‘CON DOLOR’ POR EL SECUESTRO DE MADURO
La juramentación se realizó ante el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez. En su discurso, la mandataria reconoció sentir dolor por la situación del presidente y la primera dama.
“Vengo con dolor, por el sufrimiento que se le ha causado al pueblo venezolano… por el secuestro de dos héroes que tenemos de rehenes en los EE.UU., el presidente Nicolás Maduro y la primera dama Cilia Flores”, señaló.
RESPALDO DEL TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA
La Sala Constitucional del TSJ ordenó que la vicepresidenta asumiera como presidenta encargada al considerar que “existen elementos que indican la configuración de una situación de imposibilidad del presidente”. La decisión busca garantizar la continuidad institucional del Ejecutivo venezolano.
CONTEXTO INTERNACIONAL Y REACCIONES
El sábado, Estados Unidos lanzó una operación militar en Caracas y en los estados Miranda, Aragua y La Guaira, que culminó con el traslado de Maduro y Flores a Nueva York, donde permanecen detenidos a la espera de juicio.
El gobierno venezolano calificó los hechos como una “gravísima agresión militar” y denunció un intento de apropiación de recursos estratégicos, como petróleo y minerales.
EXIGEN LIBERACIÓN DE MADURO
Diversos países, entre ellos Rusia, exigieron la liberación de Maduro y su esposa, repudiaron la operación y defendieron el principio de no injerencia. Horas después, Donald Trump advirtió que Cuba, México y Colombia podrían ser próximos objetivos de Washington.
La asunción de Delcy Rodríguez como presidenta encargada abre una etapa de transición marcada por la confrontación internacional y la incertidumbre política. Mientras el gobierno venezolano apuesta por la continuidad institucional y el llamado a la paz, el escenario regional enfrenta riesgos de escalada y una presión diplomática sin precedentes.












































