Emilio Sainz Constantino fue llevado por sus padrinos a la pila bautismal de la iglesia de la Preciosa Sangre de Cristo para cumplir con el primer sacramento que manda la iglesia católica.
Tras recibir el Bautismo, el pequeño fue festejado en una recepción organizada por sus papás Horacio Sainz Calvo y María José Constantino León, en el que los presentes disfrutaron un desayuno de tres tiempos, bufet de bebidas y de una mesa de postres.
En la fiesta, que fue decorada por Carlos Guzmán, el pequeño Emilio recibió bendiciones por parte de sus abuelitos, tíos, primos, así como de las personas más allegadas a la familia anfitriona, quienes bailaron por horas al ritmo de una banda de música.












































