Los exfoliantes caseros son fáciles de preparar y usan ingredientes comunes. Es importante masajear suavemente y no dejar actuar por mucho tiempo.
Exfoliante de Miel y Azúcar: Mezcla una cucharadita de miel con dos cucharaditas de azúcar (preferiblemente azúcar moreno). Masajea la mezcla sobre tus labios con movimientos circulares suaves durante 1 o 2 minutos, y luego enjuaga con agua tibia.
Exfoliante con Aceite de Coco/Oliva y Azúcar: Combina azúcar granulada con un poco de aceite de coco o aceite de oliva hasta formar una pasta. El aceite ayuda a nutrir y sellar la hidratación, mientras que el azúcar exfolia.
Exfoliante con Vaselina: Para labios muy agrietados, puedes mezclar una pequeña cantidad de vaselina blanca, azúcar y unas gotas de aceite de almendras.











































