Yin Yang, blanco y negro, sí o no. La vida se compone de opuestos y en el mundo de la espiritualidad una de las dualidades más importantes es lo divino femenino y lo divino masculino, pues son la pareja que mantiene el equilibrio de la energía en el universo.
También conocida como la energía femenina, lo divino femenino se caracteriza por la sensibilidad, la nutrición, la intuición y la creatividad. Además, está asociado con el conocimiento, el poder de curar y de conectar con la naturaleza; es lo que en la cultura china se denomina el yin (es la parte blanca con un punto negro del famoso símbolo oriental).
Si crees que no estás bien conectada con tu divino femenino o te gustaría reforzar esa relación, para tu alivio, hay muchas maneras de lograrlo porque su centro está en el corazón y se activa con el amor.
Medita regularmente
Para activar el súper poder de introspección del divino femenino, la meditación es tu boleto al éxito. En los momentos de calma, donde puedes enfocar toda tu atención al momento presente que estás viviendo, será cuando podrás escuchar con mayor claridad lo que necesitas. Sentarte con las piernas cruzadas y enfocarte en respirar profundamente es la forma tradicional de meditar, pero si esa no te convence del todo, hay muchasotras maneras de recibir tus beneficios.
Convive con la naturaleza
Ya sea que salgas a dar un paseo, hagas jardinería o te quedes a contemplar el cielo, convivir con la naturaleza de cualquiera de las maneras en que te sea posible hacerlo es un mecanismo seguro para conectar con tu divino femenino porque, como decíamos arriba, está íntimamente relacionado con la sabiduría nata de lo natural.
Practica un hobbie creativo
El arte se puede vivir de muchísimas formas. Cualquiera de los formatos que más te atraiga es independiente del efecto que surtirá en ti conectar con tu creatividad, pues sin importar que prefieras la música o la escultura, mantener tu mente activa y nutrida de inspiración reavivará tu divino femenino en un dos por tres.
Apúntate a un programa de voluntariado
El amor (como todas las energías) si no fluye, se estanca. Por eso necesitas darle diferentes rutas de escape que también te permitirán mantenerla en constante renovación. Si tu mascota ya está empalagada por tus abrazos y besos, prueba ser voluntaria en un programa de ayuda social. Busca una causa que te llame la atención y aporta tu granito de arena para mejorar la vida de muchas personas.










































