Durante la Mañanera del Pueblo, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó que el empresario Ricardo Salinas Pliego, propietario de Grupo Elektra y Banco Azteca, inició el pago de su deuda fiscal con el Estado mexicano, tras un acuerdo con el Servicio de Administración Tributaria (SAT).
De acuerdo con lo informado, el adeudo será cubierto mediante pagos escalonados. Esto, aplicados a semejanza de como se hace con la empresa Elektra, una de las firmas del consorcio empresarial.
“ES EL PAGO MÁS GRANDE”
La mandataria detalló que ya se realizó un primer abono significativo y que el resto se cubrirá de manera mensual:
“Ayer se hizo un pago de poco más de diez mil millones de pesos, y el resto, hasta poco más de treinta y dos mil millones de pesos, se va a hacer mensualmente en dieciocho pagos. Ese es el pago que van a hacer. Es el pago más grande”, señaló Sheinbaum.
La presidenta celebró la decisión del empresario de cumplir con sus obligaciones fiscales:
“Y la verdad, qué bueno que decidieron pagar. Qué bueno”.
“YA NO HAY PRIVILEGIOS”
Cuestionada sobre si valió la pena la presión mediática y política generada en torno al caso, Sheinbaum defendió la postura del gobierno federal y reiteró el fin de los tratos especiales en materia fiscal:
“Nosotros hemos dicho que… ya no hay privilegios. Durante muchos años, a partir de negociaciones y acuerdos, no se pagaban impuestos”.
Recordó que durante el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador se prohibió constitucionalmente la condonación de impuestos:
“Cuando llegó el presidente López Obrador, se prohibió en la Constitución la condonación de impuestos… 2020 fue un año histórico, se pagaron impuestos que se debían de muchas empresas”.
UN ADEUDO, NO UN PLEITO POLÍTICO
Sheinbaum subrayó que el caso no tuvo motivaciones políticas, sino que se trató exclusivamente de un adeudo fiscal:
“Este no era un tema político de ningún tipo, sino sencillamente de un adeudo fiscal. Y qué bueno que tomaron la decisión de pagar”.
IMPLICACIONES DEL CASO
Finalmente, el pago de esta deuda marca un precedente relevante en la relación entre grandes contribuyentes y el Estado mexicano, en un contexto donde el gobierno federal busca reforzar el mensaje de equidad fiscal y combate a la evasión, especialmente entre los grupos empresariales de mayor peso económico.











































