El regreso de los autos chinos a México está lejos de ser una historia de fracaso. A diferencia de marcas como FAW, que no lograron ganar la confianza del consumidor mexicano, JAC Motors ha logrado abrirse camino en un mercado escéptico con una propuesta de valor sólida. Manolo Martínez, director general de Grupo Asturcar, uno de los principales distribuidores de JAC en el sur-sureste de México, nos comparte cómo logró un crecimiento sostenido y exitoso en un terreno lleno de dudas.
LA INTUICIÓN EMPRESARIAL QUE DIO INICIO A UNA HISTORIA DE EXPANSIÓN
El momento clave para Martínez llegó cuando leyó en un periódico que Carlos Slim respaldaba una nueva marca de autos chinos en México.
“Carlos Slim trae coches chinos a México. Y él puso su dinero ahí. Me pareció sensato seguir eso, ¿no?”, recuerda el empresario. Con este respaldo y un instinto empresarial fuerte, Manolo Martínez se unió a Giant Motors Latinoamérica (GML), el brazo mexicano de JAC, en 2017, convirtiéndose en uno de los primeros distribuidores en el país.
El inicio fue modesto. En sus primeros meses, las metas de ventas eran de solo 8 a 10 autos al mes. Sin embargo, el verdadero reto no estaba en las cifras, sino en la percepción del producto.
“La gente llegaba y le pegaba a la puerta, querían ver si realmente eran de aluminio”, comenta. La marca aún cargaba con los antecedentes de las fallidas incursiones de otras marcas chinas, pero JAC estaba lista para demostrar lo contrario.
LA ESTRATEGIA LOCAL: ENSAMBLAJE EN MÉXICO COMO CLAVE DE ÉXITO
A diferencia de otras marcas que llegaron con productos importados completamente armados, JAC optó por ensamblar sus autos localmente en la planta de Ciudad Sahagún, en Hidalgo, desde 2017. Esta estrategia no solo permitió una competencia más efectiva en precios gracias a beneficios fiscales, sino que también generó empleo y activó contenido nacional. “Esto está ensamblado por manos mexicanas” se convirtió en uno de los principales argumentos de venta de Martínez.
La planta de Giant Motors Latinoamérica (GML) en Hidalgo ha sido un pilar fundamental en el éxito de JAC en México. Desde este año, el 100% de los vehículos vendidos en el país son ensamblados localmente, incluidos los modelos eléctricos. Además, la estrategia postventa se fortaleció, con un centro de distribución de refacciones de más de 20,000 m², lo que permite una respuesta más rápida y eficiente ante cualquier problema.
¿CÓMO JAC HA SORTEADO LAS RESTRICCIONES A IMPORTACIONES CHINAS?
Las restricciones que el gobierno mexicano estudia implementar a las importaciones de autos chinos completamente armados no afectan a JAC, ya que sus vehículos se ensamblan localmente. Esto ha permitido a la marca mantenerse competitiva en un mercado saturado por más de 20 marcas chinas que ingresaron en 2023, muchas de las cuales no cuentan con infraestructura local ni redes de servicio. En cambio, JAC ha priorizado el crecimiento orgánico, evitando la expansión acelerada que otras marcas buscaron, lo que ha asegurado una base sólida.
CRECIMIENTO SOSTENIDO EN EL MERCADO MEXICANO
Hoy, Grupo Asturcar tiene presencia en seis ciudades del sur-sureste mexicano, entre ellas Puebla, Veracruz, Oaxaca y Salina Cruz, con planes de expansión hacia Córdoba.
La marca ha logrado superar la barrera del escepticismo inicial. En lugares como Oaxaca, su participación de mercado alcanza un 5-6%, muy por encima del promedio nacional de JAC (1.5%) y competidores como Mazda, MG y Hyundai.
Una de las claves de este crecimiento es la apuesta por ventas institucionales, como la venta de patrullas, lo que ha ayudado a construir confianza en la marca y su producto. A diferencia de otros distribuidores que se enfocaron solo en abrir puntos de venta, JAC ha preferido crecer con una estrategia más controlada y cautelosa, lo que ha sido fundamental para su éxito.
JAC Y LA RELACIÓN DIRECTA CON EL CLIENTE: UNA MARCA PENSADA PARA MÉXICO
El respaldo de Carlos Slim sigue siendo un factor clave para muchos consumidores, pues les da confianza saber que el empresario está involucrado en el proyecto. Sin embargo, Manolo Martínez asegura que lo que realmente ha hecho la diferencia es el compromiso a largo plazo y la estructura operativa. La planta de Hidalgo, el servicio postventa, y la calidad del ensamblaje local se han convertido en los grandes diferenciadores de JAC.
El contacto directo con la matriz china también ha sido un factor diferenciador. Según Martínez, durante su reciente visita al Auto Show de Shanghái, la marca les preguntó sobre las preferencias de los consumidores en cuanto a tecnología en los vehículos. “¿Quién más hace eso?”, cuestiona Martínez, destacando la apertura y compromiso de JAC con el mercado mexicano.
NUEVOS RETOS Y EXPANSIÓN DE LA OFERTA DE MODELOS
El siguiente reto para JAC es redefinir su identidad en el mercado mexicano. Si bien la marca empezó con pickups, ahora ha ampliado su gama de productos, con la intención de ingresar al segmento de SUV de tres filas y otros segmentos más amplios.
“Ya no somos solo pickups. Vamos por SUV de tres filas y más segmentos”, comenta Martínez, quien destaca que aunque algunos consumidores aún dudan de la percepción de los autos chinos, el equilibrio entre precio y equipamiento ha llevado a muchos a considerar la compra como una opción inteligente.
EL FUTURO DE JAC EN MÉXICO
En 2025, JAC ha crecido un 2.9% en ventas, según cifras del INEGI, y Manolo Martínez tiene la vista puesta en que, en un futuro cercano, la marca sea vista como una “marca de los mexicanos”.
“Porque se ensambla aquí, porque responde a este mercado, porque está pensada para lo que buscamos”, concluye Martínez, quien sabe que la consolidación de JAC es un proceso de largo plazo.








































