Un día después del encuentro entre el presidente estadounidendes Donald Trump y el primer ministro canadiense Mark Carney; el secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick cerró la puerta al libre comercio en América del Norte que prevaleció durante décadas.
Medios canadienses citaron un encuentro virtual de empresarios con el funcionario estadounidense durante la Cumbre BMO Eurasia Estados Unidos-Canadá.
En este marco, Lutnick aseveró que su país está decidido a controlar la industria automotriz de Norteamérica, especialmente en lo referente al ensamblaje, pero seguirán importando autopartes.
Agregó que Canadá no puede hacer nada al respecto y deberá concentrarse en otras industrias como la tecnología y la minería.
El secretario estadounidense aseguró que su presidente quiere que Estados Unidos sea el primero económicamente, Canadá podría ser segundo y beneficiarse de su proximidad al enorme su mercado.

LA DISPUTA AUTOMOTRIZ
El martes, el presidente Trump y el ministro Carney sostuvieron una reunión en la Casa Blanca donde el mandatario estadounidense se refirió al conflicto industrial que afecta a ambos países.
“El problema es que ellos quieren una empresa automotriz y yo quiero una empresa automotriz. Ellos quieren acero y nosotros queremos acero”
Agregó que funcionarios de ambos países trabajan en métodos para resolver el conflicto del comercio automotriz, pero no dio más detalles.
RESPUESTA CANADIENSE
El gobernador de Ontario, Doug Ford, provincia que alberga todas las plantas de producción de automóviles de Canadá señaló que si Trump insiste en destruir su industria automotriz, deberán aprobar legislación para impedir la exportación de materias primas a Estados Unidos.
“No se exportará nada de energía de Ontario. Voy a utilizar esa energía barata que les estamos vendiendo a nuestros amigos estadounidenses para que sean competitivos, para vender productos en todo el mundo. Eso es lo que voy a hacer”











































