Los proyectos de reconstrucción patrimonial que serán apoyados por la Federación están por definirse, indica Alejandra Frausto Guerrero, titular de la Secretaría de Cultura. Se está en proceso de dictaminación, ahonda la funcionaria sobre los 800 millones de pesos que se suman a los 11 mil millones tenidos hasta ahora para el programa nacional de reconstrucción.
Los 800 millones fueron “concursables también para aquellos estados que sufrieron en su patrimonio y que por alguna razón no entraron en aquellos recursos que operaban con el seguro y el Fonden”. Inmuebles que podrían atenderse con estos recursos, explica, son la casa de cultura de Juchitán o los palacios municipales, el panteón de la capital de Oaxaca, pues son a los que “se les abrió la puerta en esta convocatoria”, según explica Frausto.
Sin embargo, la definición de los proyectos a apoyar aún está en proceso de evaluación. “Se debe de dictaminar con toda la capacidad y con los expertos, con plena transparencia”, señala la secretaria de Cultura en el país.
Su homóloga en Oaxaca, Adriana Aguilar Escobar, ha dicho que en esta atención al patrimonio “nos sentimos tomados en cuenta”, pues el estado fue de los más afectados por los terremotos de septiembre de 2017.
“Desde un primer momento nos han pedido que hagamos una relación de estos inmuebles que no tienen un recurso para ser atendidos”, detalla Aguilar, quien a su vez comenta que aunque la región Istmo fue la más dañada en ese momento, también hay otros sitios que requieren de atención, en otras partes del estado. Ejemplo de ello son cementerios de la capital, como el general San Miguel (panteón general), donde se estima hay más de 22 mil tumbas y ha permanecido parcialmente cerrado, además de tener varios apuntalamientos en muros.
“Para los oaxaqueños, es quizá más importante que ninguna otra festividad, la temporada de muertos”, indica la funcionaria sobre la pertinencia de atender “nuestro panteón en la ciudad capital” y que se ha considerado como parte de esta priorización que se ha dejado en manos de la Seculta y del Instituto del Patrimonio Cultural del Estado de Oaxaca (INPAC).
De acuerdo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia, los sismos de 2017 afectaron a 587 inmuebles y sitios de valor histórico y cultural en Oaxaca; de ellos, 34 tuvieron daños severos; 308, moderado, y 245, daños menores.
En el estado, la última zona arqueológica recuperada fue la de Quiotepec, en la parte norte, entre la sierra mazateca y la serranía mixteca-chocholteca. Está ubicada, además, en la Reserva de la Biósfera Tehuacán-Cuicatlán, declarada Patrimonio Mundial en 2018, por la Unesco. La zona fue una de las comprendidas en el programa de reconstrucción, que se aplaza hasta el año 2021 y del cual se han atendido 700 inmuebles con daños menores.
Arturo Balandrano, director de Sitios y Monumentos de la Secretaría de Cultura, señalaba en abril pasado que para las acciones se contaban con 11 mil millones de pesos (por parte del Fondo Nacional de Desastres y la seguradora Banorte), pero faltaba por conseguir los recursos para el 3 por ciento de la totalidad de los inmuebles.












































