El luto ha marcado el inicio del año 2026 en la literatura y las artes plásticas en el estado de Oaxaca, debido a los decesos del escritor Eduardo Ismael Salud (oaxaqueño) y el pintor Arthur Miller (estadounidense afincado en Oaxaca).
Ambos han dejado un vacío en Oaxaca, donde sus amigos, compañeros y demás personas que los conocieron han lamentado sus muertes.
El 2 de enero se reportó el deceso de Eduardo Ismael Salud Salud, quien fuera poeta y narrador originario de Magdalena Tequisistlán. De acuerdo con el medio Sucedió en Oaxaca, Eduardo nació en el año 1986 en Magdalena Tequisistlán, región Istmo de Tehuantepec, y bajo el “seudónimo Zagreo Yaco escribió una serie de colaboraciones especiales para Sucedió en Oaxaca”. Eduardo también se desempeñó como editor en el diario El Imparcial.
Amigos de Eduardo, entre ellos los también poetas Jesús Rito y César Rito, dieron cuenta de su calidad humana y como escritor. Su cuerpo fue velado en la ciudad de Oaxaca.

El deceso de Eduardo también marcó a la comunidad teatral de Oaxaca, que expresó sus condolencias y recordó su trayectoria en este arte.
“Lalo Salud desde muy pequeño se involucró en las artes. Con Cuauhpanco Teatro participó en escena con la obra clásica de José Zorrilla “Don Juan Tenorio” interpretando al Capitán Centellas, en “La Caja Misteriosa” y en una emisión de “7 Maneras de Amar”. Admiramos su gran desempeño como escritor y poeta. Le consideramos parte de esta familia y nos duele profundamente su partida. Los escenarios y las letras recordarán su obra, su vida y su trascendencia”, expresó el Gremio de Teatro del Estado de Oaxaca.
El fallecimiento de Arthur Miller (1942) se reportó este 5 de enero y fue confirmado por la Galería Arte de Oaxaca, con la que trabajaba para promover su obra.
El arqueólogo y artista plástico había hecho de Oaxaca su hogar y desde aquí impulsó su trabajo en las artes.
La Galería Arte de Oaxaca, de las más antiguas de la capital, se refirió a él como no solo como un artista plástico sino “amigo cercano, muy querido de esta casa”.
“Arthur no solo compartió con nosotros su talento y su visión artística, sino también su amistad, su generosidad y su sensibilidad humana. Su presencia dejó una marca imborrable en nuestro equipo y en la comunidad que se formó a su alrededor. Cada proyecto, cada conversación y cada obra compartida con él fueron una muestra de su compromiso con el arte y con las personas”, expresó la galería, al recordar su obra y legado.








































