Guelaguetza, la palabra y práctica que de algunas comunidades indígenas ha registrado como suya el Gobierno del Estado de Oaxaca (2016), es una que también se han apropiado al menos 23 empresas, grupos y particulares, pero que también han querido otros 36 solicitantes, de acuerdo con el archivo del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI).
El Centro Cultural Ecuestre Domecq no es uno de ellos. Sin embargo, sus intentos por emular el espectáculo que cada julio organiza el gobierno de Oaxaca en el auditorio Guelaguetza ha llevado a la autoridad que encabeza Salomón Jara Cruz a frenar la publicidad, propaganda y todo lo “que haga uso o referencia indebida a esta expresión cultural protegida”.
La Guelaguetza, según el gobierno estatal, “no es una marca ni un espectáculo de libre uso comercial”. Pero como se observa en el buscador del IMPI, la entonces Secretaría de Turismo y Desarrollo Económico tramitó en 2015 el registro de “Julio, mes de la Guelaguetza”, en 2015 y lo obtuvo en febrero de 2016, pero tras perder su vigencia en 2025 comenzó en ese mismo año la renovación de la licencia.

La marca es de la clase 41 para “educación, formación, servicios de entretenimiento, actividades deportivas y culturales”.
A través de un pronunciamiento en el que se recurre a la Ley de Protección, Acceso y Difusión para la Festividad de la Guelaguetza del Estado de Oaxaca y a los artículos 1, 2 y 4 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la Secretaría de las Culturas y Artes (Seculta) y el gobierno estatal se asumieron como defensores de los derechos culturales colectivos y de los pueblos originarios.
Incluso, también se reservó el derecho de emprender acciones legales debido al conflicto por el espectáculo ecuestre en el Estado de México.
Registros del Gobierno de Oaxaca

La palabra Guelaguetza está registrada en al menos tres marcas por parte del gobierno de Oaxaca: “Julio, mes de la Guelaguetza”, “Feria Guelaguetza” y “Mercado Guelaguetza”, obtenidos en 2016, 2018 y 2019 (en la administración de Alejandro Murat Hinojosa).
En cuanto a empresas, las hay aquellas que la ostentan en nombres de hoteles, de servicios de paquetería, de muñecas artesanales, servicios de publicidad, entre otros, y que en algunos casos obtuvieron el registro de sus marcas desde el año 1990, mucho antes que él gobierno estatal.
Según el portal web del IMPI, del gobierno federal, entre quienes han tratado de obtener una marca de mezcal con el nombre Guelaguetza está el ex notario Jorge Alberto Gómez Merlo, que enfrenta acusaciones por presuntamente ser parte del cártel del despojo.








































