En vísperas de la fiesta patronal de la parroquia de Santa María de la Asunción, y conmemorando los 500 años de la llegada de la orden de los dominicos junto al centenario del martirio de los cristeros locales, el arzobispo de Antequera, Pedro Vázquez Villalobos, hizo un llamado enérgico a la feligresía a priorizar el respeto mutuo y evitar cualquier tipo de confrontación con otras expresiones religiosas, sectas o comunidades separadas.
Al término de los actos litúrgicos, el jerarca católico respondió a cuestionamientos sobre la situación canónica de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) y su impacto histórico en la comunidad de Tlaxiaco, donde un sector del barrio de San Nicolás mantiene su adhesión a esta congregación desde los tiempos del cisma de Marcel Lefebvre.
Vázquez Villalobos recordó que las disposiciones eclesiásticas contemplan la excomunión para quienes participan en dichos actos sin mandato pontificio; no obstante, enfatizó que la postura de la Iglesia católica permanece abierta al diálogo y la reconciliación:
”La iglesia, nuestra iglesia está con esa apertura de recibirlos como nuestros hermanos y que sigan viviendo su fe católica… Y si ellos, algún día quieren regresar a nuestro culto de iglesia católica, bienvenidos. Claro que se tendrá que hacer un rito para que todo esté bien”.
Asimismo, aclaró que si las personas deciden persistir en la desobediencia, dicha decisión pertenece al ámbito individual y debe ser respetada.
Sin mencionar explícitamente el nombre del templo del barrio de San Nicolás, el arzobispo insistió en que los feligreses deben tratar con dignidad a quienes participan en su liturgia y, en general, a cualquier persona independientemente del credo que profesen.









































