Para el periodista y escritor mexicano Fernando Coca Meneses, “el crimen organizado en México no fabrica las armas con las que tiene bajo asedio a las 32 entidades, las trae de otro lado. Importamos la violencia”.
Este viernes, al presentar en la ciudad de Oaxaca su libro “Balas con remitente”, el autor explicó que no sería lo mismo la confrontación del Estado Mexicano con las bandas criminales si estas no tuvieran “el poder de fuego que hoy poseen”.
Frente a decenas de asistentes a la presentación en el Museo de los Pintores Oaxaqueños (MUPO), Coca Meneses lanzó varias preguntas y reflexiones, que poco a poco fue respondiendo y ahondando.
“¿Quién les da ese poder de fuego? Una industria de otro país que acusa a estas bandas de ser, incluso, terroristas. ¿Quién le da el arsenal a esas bandas terroristas que están afectando los intereses de Estados Unidos? La respuesta es tan simple y llana: Estados Unidos. Pero ahí hay una legislación que permite la venta legal de ese tipo de armas, armas que en México, bajo ningún concepto, de la ley puede permitirse”.
Luego de recorrer 20 entidades del país, Fernando Coca compartió en Oaxaca este libro en el que, explicó, no solo habla de armas dijo también de sus consecuencias. Un volumen que “habla de la violencia que vive México, pero también de la crisis muy grave de salud pública que viven los Estados Unidos. Este libro habla de rutas por donde entran esas armas, armas de uso militar que en México son ilegales, pero también muestra que esas rutas que traen las armas son las mismas que llevan el fentanilo a las calles de los condados y las ciudades en toda la Unión Americana”.

Ni las balas ni las armas viajan solas, la droga tampoco, apuntó el autor, pues detrás de estos problemas hay un sistema que muestra en el libro: “leyes, mercado, tráfico, corrupción”.
Sin embargo, reconoció que en el libro no se aborda algo que busca a través del mismo, la conciencia de que esos problemas son una responsabilidad compartida entre Estados Unidos y México. También, de que la sociedad y las autoridades actúen.
Coca Meneses recordó que en el 2021, México denunció por daños a fabricantes y distribuidores de armas en Estados Unidos. Aunque la demanda no prosperó, ya hay un precedente.
En Estados Unidos, dijo, todos sus ciudadanos pueden tener un arma, ya que sus leyes se lo permiten y es la esencia de un estadounidense: poseer un arma. Caso contrario En México, donde hay una ley que determina cuáles son las armas de uso exclusivo de las fuerzas armadas.
“Esa disparidad de leyes nos hace estar expuestos al armamento, al arsenal que los grupos criminales tienen… Las comunidades mexicanas están pagando altísimos costos por la violencia: desplazamientos, cierre de comercios, de industria, estamos pagando impuestos que los criminales imponen”.
“El tema no es que pidamos tener lo que ellos tienen, es que nosotros queremos paz y desarrollo, pero necesitamos acciones en las que ellos intervengan regulando la venta, la producción y el flujo ilegal de armas”, apuntó, al señalar que ningún estado del país está exento de la violencia causada por las balas.
La presentación del libro contó con la participación, entre otras personas, de la periodista oaxaqueña Lupita Thomas, quien señaló que tan solo en el primer semestre de 2026 en Oaxaca ya son 439 las víctimas de homicidios dolosos. Además de describir al libro de Coca Meneses como un gran reportaje.
También participó la jurista Leticia Bonifaz, quien expuso que las armas no solo provocan muertes sino otros delitos y que también es necesario el actuar de la sociedad para frenar estos problemas.










































