Con más de 80 años de edad, este domingo 15 de junio falleció el músico y compositor Timoteo Cruz Santos, autor de la obra “Misa Oaxaqueña”, una pieza grabada en 1979 y que acompañó las visitas a México de dos papas: Juan Pablo II y Francisco.
Por el momento, no fue posible establecer las causas exactas del deceso del compositor originario de Santiago Jamiltepec, región costa de Oaxaca. Sin embargo, su partida ha dejado un gran vacío en la música del estado. Diversas agrupaciones, intérpretes, así como familiares, amigos y personas que conocieron al autor y su obra externaron sus condolencias por esta pérdida.
El maestro Timoteo Cruz Santos también fue un docente de música por casi 45 años, tiempo en el que compartió sus enseñanzas con infantes de preescolar y primarias públicas, según relató en 2022 en una entrevista con Tv Azteca Oaxaca.
En el año 2017 fue reconocido por el ayuntamiento capitalino por “su destacada participación al contribuir en la creación del acervo musical de Oaxaca”. En esa ocasión, en la ceremonia en la Casa de la Cultura Oaxaqueña, se presentó un disco conmemorativo con la partitura original para el que se contó con la participación especial del coro de la Escuela Primaria Francisco J. Mujica.
Su pieza “Misa Oaxaqueña” fue grabada originalmente en 1979 y lanzada como álbum en 1980.
La obra ha sido interpretada en diferentes escenarios y ocasiones, entre estas las festividades patronales de diversas comunidades del estado. También se interpretó en la Basílica de la Virgen de Guadalupe, Ciudad de México, durante la ceremonia de canonización de los Mártires de Cajonos, presidida por el Papa Juan Pablo II el 1 de agosto de 2002.
De acuerdo con el boletín del ayuntamiento sobre el homenaje, la obra también fue escuchada en 1979 por el Papa Juan Pablo durante su primera visita a México y Oaxaca.
El 15 de febrero de 2016 fue interpretada por niños y jóvenes mixes en la misa que ofició el Papa Francisco en San Cristóbal de las Casas, Chiapas.










































