El pasado 17 de septiembre fui invitado por el profesor Rolando Sibaja Jarquín a un excelente programa de radio, transmitido en la frecuencia 3.30 de FM para todo el mundo. Al llegar a la cabina saludé a los radioescuchas de esa emisión matutina.
Buenas tardes, Tlacolula, “El Valle Sagrado”. Hoy es una tarde especial porque estoy entre amigos. Venir a esta ciudad, fundada entre dos ríos —el Seco y el Salado— cuyo nombre en la historia es Guiess Báa (“Pueblo del cielo”), me llena de gozo.
Hace 13,000 años, los hombres dejaron de ser recolectores, cazadores y nómadas para convertirse en agricultores, pues comenzaron a manipular el teozintle hasta obtener el maíz: la mazorca que cambió su vida. Junto al frijol —uno rubio y otro negro—, la calabaza y el chile, formaron la dieta que fortaleció al hombre que habitó las 115 cuevas que hoy son Patrimonio de la Humanidad en la zona de Yagul.
Señores
Entre los siglos VIII y II a.C. se formó un gran lago llamado Guelatoo. Al secarse, permitió los primeros asentamientos en las laderas del valle. Con el paso de los siglos, estos pueblos dejaron huella. En sus orillas nacieron los grandes sabinos —ahuehuetes—, bajo cuya sombra se realizaban los tianguis de Yagul (Pueblo Viejo o Árbol Viejo). En Tlacolula crecieron siete árboles monumentales:
Macuilxóchitl – con 2,800 años, aún vivo.
Ozomatle – con 2,700 años, actualmente se seca.
Bitopáa – con 2,800 años, invadido de tumbas.
El Gibo – con 2,600 años, aún vivo.
Balachi – con 2,500 años, quemado en 2006, un año fatal para Oaxaca.
Baloó – con 2,000 años, quizá el más joven, fue secado con químicos y después convertido en leña; con él desapareció no solo un árbol, sino parte de la historia de Tlacolula.
Leyenda: Cuando los siete señoríos del valle pactaron no pelear más, al morir, uno a uno, quisieron que sus bastones y cenizas descansaran en las orillas del lago; de ahí nacieron los grandes sabinos.
Antes de continuar, destaco que son cuatro los pueblos originarios del Valle Sagrado:
Xaquixe o Xaguija (Constelación Celeste).
Macuilxóchitl (Cinco Flores).
Tlacochahuaya (Lugar de Humedad).
Guiess Báa (Pueblo del Cielo).
Segunda Parte
A partir del siglo XV, el nombre Guiess Báa cambió al mexica Tlacolula, que significa “Lugar de cosas torcidas”. Los zapotecas dejaron Yagul y se asentaron en torno a los árboles, en el lugar donde se celebraban los tianguis, abandonados por las inundaciones y convertidos en panteón. En el siglo XVI, el cementerio fue trasladado al centro de la población.
El siglo XVII estuvo marcado por los mayorazgos, a los que siguieron las haciendas.
Fechas Importantes
- En 1533 llegan los dominicos, quienes inician en 1537 el primer templo, utilizando la piedra del Caballito Blanco y de Yagul.
- El 23 de marzo de 1858, Tlacolula obtiene la categoría de cabecera del distrito que lleva su nombre.
- El 23 de diciembre de 1859 se estrenó La batalla de Tlacolula, pieza ejecutada por la Banda de Música de Artillería en la Alameda de León de la ciudad de Oaxaca.
- El 11 de diciembre de 1889, Tlacolula se eleva a villa por decreto del gobernador Albino Zertuche.
- El 24 de junio de 1903 se firma el contrato entre el Gobierno del Estado y el Sr. Wenceslao García para la construcción de las vías férreas Oaxaca–Tlacolula.
- En 1954, Ignacio Bernal explora Yagul, el que históricamente es el pueblo originario de Tlacolula.
- El 3 de marzo de 1916 entraron los carrancistas y el día 6 encontraron el tesoro que los frailes habían ocultado en el campanario. Era gente de Jiménez Méndez; el 6 de agosto lo recuperaron.
- El 2 de noviembre de 1960 se robaron las joyas del Señor de Tlacolula, que estaban en exhibición.
- El 8 de mayo de 1961 se inició el rodaje de la película Ánimas Trujano, una adaptación de la novela La mayordomía.
- El 18 de julio de 1961 se inauguró la escuela primaria por el presidente de la República. El edificio fue demolido y se construyó uno nuevo que sigue llevando el nombre de Adolfo López Mateos.
- El 5 de septiembre de 1973 se desbordó el río Seco e, increíblemente, se inundó una población que históricamente sufre por la escasez de agua.
- El 23 de febrero de 2014 se inauguró el órgano barroco tubular del templo de Santa María de la Asunción. Señalo que quien donó un millón de pesos para su restauración fue el empresario Mariano Sánchez González; yo estuve, como muchos otros, en el acto.
Personajes
- Hernando Gutiérrez de Badajas se avecindó en Antequera y se le dio la encomienda de Tlacolula; murió en México a los 108 años.
- El Alférez construyó la hacienda en 1624.
- Miguel Appe —austriaco— fue asesinado en 1887.
- Rogelio Barriga Rivas escribió cinco libros.
- Hans Fiedrich —polaco— fue quien elaboró el pan de cazuela. Originalmente se usaba viznaga en su relleno, después se sustituyó por chocolate; más tarde, en lugar de cazuelas de barro, se emplearon latas de sardina. A él lo asesinaron.
- Don Celestino Pérez y Pérez, constituyente en 1917 y senador vitalicio.
- Juan Gopar Vasconcelos, nacido en 1887, autor de 50 canciones.
- Ignacio Fernández Esperón, nacido en Tlacolula (1894-1968), conocido como Tata Nacho.
- Profesor Feliciano Cordero Varela, director de la Escuela Melchor Ocampo.
- Profesor Gustavo Vasconcelos Pérez, de la Secundaria Venustiano Carranza.
- Dr. Ruperto Vera Castro, proconstructor de la escuela primaria Adolfo López Mateos y miembro fundador de la delegación de la Cruz Roja.
- Profesor Francisco Irigoyen, inspector escolar durante toda su vida.
- Lic. Arturo Fenochio de la Rosa, autor de El Valle de Tlacolula; nació en 1854 y describe así el valle.
La Aurora
Yo no sé si es por la disposición de las montañas del horizonte, o por el clima, o por la atmósfera cargada de vapores y algo de humo, que se encienden tanto y tan seguido las nubes de Oaxaca: ningún cielo me ha parecido hasta ahora tan vistoso, tan alegre.
Los primeros albores de aquella mañana de estío, iluminando débilmente la calina, se extendían por todo el espacio de los cielos en un suavísimo tinte lila claro, en el cual resaltaba todavía una estrella temblorosa.
Las nubes, más brillantes a cada momento, ya no refractaban los rayos amarillos, sino los anaranjados; y próximos a pasar al rojo, ostentaban ese matiz raro y deslumbrante que es un medio entre el color de oro y el de la lumbre. La viva claridad que se difundía en la atmósfera esmaltaba las montañas que limitan a lo lejos el valle y ofrecían manchas azules en los sitios que permanecían en la sombra.
La franja rosada que anunció la aurora se fue ensanchando, encendiendo, abarcando los ámbitos del firmamento. No fue una nube, ni una ráfaga, ni varias distintas las que aparecieron; aquellos vapores, condensados a medias en la atmósfera, fueron difundiendo en toda la inmensa bóveda celeste la luz roja que formó un océano tranquilo de fuego refulgente.
El Ocaso
El sol había caído hacía ya un buen rato; las nubes, desparramadas por todos lados, inundaban el aire de vislumbres rojos y llenaban el firmamento de olas magníficas de fuego, movidas lentamente por la brisa inflamada a su reflejo.
Las nubes se agrupaban oscuras en el centro, esmaltadas en sus orlas con un vivísimo color de lumbre. Más lejos del horizonte se miraban nubes ligeras, hechas girones, semejando una multitud de colgaduras aplomadas con encajes de fuego deslumbrantes.
El aire húmedo y cargado de perfumes campestres estaba tan limpio que podía distinguirse cada uno de los árboles de las montañas cercanas y se descubrían las divisiones y recortes de los montes azules más lejanos.
Yo creía que las nubes presagiaban la felicidad sobre la tierra, y no era cierto. Me decían que todo pasa en esta vida: los momentos de gozo y las bellas ilusiones, como las nubecillas de colores del crepúsculo; y los padecimientos y pesares, como los negros nubarrones de las noches tempestuosas.
Solo hay una cosa duradera que aparece tras estas apariencias fugitivas: el azul del cielo. Así, solo hay una cosa eterna y bella tras las alegrías y tristezas, siempre pasajeras de la vida: la felicidad celeste.
ARTURO FENOCHIO
Oaxaca, Oax., a 29 de septiembre de 2025.
JORGE BUENO.
Cronista de Oaxaca.
Presidente de la A.E.C.O.
Secretario General de la
Federación Nacional de Asociaciones
de Cronistas Mexicanos, A.C.











































