Fundado en 1990 por Israel Rivera Pérez, y desde el 2007 dirigido por el hijo de este, Israel Rivera Cañas, el Coro de la Ciudad de Oaxaca cumplió 28 años. La conmemoración fue el pasado 16 de agosto, pero el concierto de celebración se realizó la noche del martes, en el Centro Cultural San Pablo. La velada consistió en un programa nutrido mayormente por composiciones de la primera mitad del siglo XX.
Con Óscar Rafael Martínez García al piano, los más de 30 integrantes del coro iniciaron su participación con piezas de Carl Orff (carmina burana, O fortuna, Ecce gratum, entre otras). Antes, el público escuchó a Cantera Verde, un grupo musical que además de abrir el concierto dio muestra de la sonoridad del salterio, un instrumento casi en desuso.
La celebración incluyó obras de: Federico Moreno Torroba, como la zarzuela Luisa Fernanda y la Marcha del saboyano; Francisco Alonso, con Las leandras y Los nardos, y Tomás Bretón, con La verbena de las palomas.
El coro que en su existencia ha interpretado óperas como la cantata Carmina Burana, el Gloria, de Vivaldi, o el Réquiem, de Gabriel Fauré, festejó junto a un público que desde las 19:00 horas comenzó a reunirse en el recinto.
En poco más de una hora, los sopranos, contraltos, tenores y bajos dieron muestra de las habilidades que les han conducido por un camino de varios éxitos, entre ellos el representar a Oaxaca en el Festival de Coros de Guatemala, en 2008. Asimismo, a ser reconocido con el diploma al mérito, otorgado el pasado 25 de abril por el ayuntamiento de Oaxaca de Juárez.
Rumbo a sus tres décadas, el coro sigue cosechando experiencias, a través de un canto que ha dejado escuchar en varios idiomas: latín, mixteco, zapoteco, español, francés, italiano, entre otros. Y con ello acompañar a varias figuras de la música del estado y el país, por ejemplo: los cantantes Olivia Gorra, Encarnación Vásquez, Ricardo Santín, Aída Cuevas y Édgar Vivar.
La Filarmónica de Querétaro, las orquestas Primavera, Sinfónica y Esperanza Azteca (todas de Oaxaca) también figuran en su trayectoria, una que está ligada a las celebraciones del Día de Muertos, el aniversario de la elevación a ciudad de Oaxaca de Juárez o a las noches de Rábano.











































