La vida de una menor de apenas 11 años de edad se vio seriamente afectada por el bullying o acoso escolar que vivió por parte de una compañera en la Escuela Primaria Benito Juárez, ubicada en la calle Macedonio Alcalá, en el centro de la ciudad de Oaxaca.
Las reiteradas agresiones verbales escalaron en el último año hasta llegar a amenazas de muerte y afectar la salud emocional de la víctima, lo que obligó a su madre, Crisantema Domínguez, a cambiarla de escuela, pues ni el director, Enrique Cerero Gudiño, ni el comité de padres de familia o el profesor de grupo intervinieron para frenar los ataques. Incluso, señala, trataron de evadir toda responsabilidad y expusieron los datos personales de su hija, a través de un documento que subieron a la página de Facebook de la institución el año pasado.
La escuela está próxima a cumplir 100 años y alista un gran festejo, pero arrastra denuncias como la de Crisantema, quien ante la omisión de las autoridades educativas hacia el acoso escolar que sufrió su hija interpuso una denuncia penal en la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO), así como las denuncias y quejas respectivas en la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO), el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) y la Procuraduría Estatal de Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes del Estado de Oaxaca (Prodennao).
Domínguez subraya que el acoso escolar fue ejercido por parte de una niña de la misma edad y cuya madre es pareja sentimental del director de la institución, por lo cual considera que ha habido más protección de parte del director hacia la agresora.
“La violentadora no ha recibido ninguna sanción, sigue en la institución como si nada”, explica Domínguez sobre la tolerancia a una conducta que comenzó desde el ciclo escolar 2024-2025 y que se agravó en el 2025-2026 con audios enviados por Whatsapp en los que la agresora amenaza de muerte a su hija.
Por estos hechos y las amenazas de muerte que ha presentado como pruebas, Domínguez acudió el año pasado a la Fiscalía Especializada en Justicia para Niñas, Niños y Adolescentes de la FGEO para interponer la denuncia respectiva, que quedó asentada en la carpeta 7942/CHPD/UJA/2025.
Aunque antes había acudido a la Prodennao, donde le informaron que podría seguir por la vía penal o llegar a un acuerdo. Confiada en que el problema podría ser solucionado con la intervención del director, el profesor de grupo y el comité de padres de familia, Domínguez optó por esta primera opción, pero al no obtener respuestas favorables tuvo que ir por la vía penal. Además de dar parte al IEEPO y presentar una queja en la DDHPO (en enero). Por el caso, esta última abrió el expediente DDHPO/0063/(01)/OAX/2026.
Sin embargo, Domínguez señala que de parte del IEEPO le exigen más pruebas, lo mismo que en la Defensoría. Aun así, espera que las autoridades hagan su trabajo y se sancione o castigue a todas las personas involucradas en el acoso escolar del que ha sobrevivido su hija.
El acoso escolar es un problema por el que la entidad ocupaba el cuarto lugar nacional en 2024, de acuerdo con la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca.
En ese año se reportaron 34 casos de bullying escolar y hasta mayo de 2025 ya se habían abierto 5 expedientes, dijo en ese entonces la secretaria ejecutiva de la Defensoría, Amanda Calipso Mejía.
Recientemente se han dado a conocer otros casos como el perpetrado en contra de una estudiante de talla baja en el Centro de Bachillerato Tecnológico Industrial y de Servicios (CBTIS) 25 de Salina Cruz.











































