La oposición al llamado Corredor Vial Zapoteco BinniZa, antes conocido como Libramiento Sur, continúa creciendo en comunidades de los Valles Centrales de Oaxaca. Ejidos y bienes comunales de ocho núcleos agrarios acordaron rechazar la ejecución del proyecto al considerar que no existe información suficiente ni un proceso de consulta previa con los pueblos que serían afectados por el trazo carretero.
Durante una asamblea realizada en Santa María Zaachila, representantes agrarios de Cuilápam de Guerrero, Santa María Zaachila, Santa María Asunción Roaló, Barrio La Guadalupe, La Raya Zimatlán, Reyes Mantecón, Santa Catarina Quiané y Santa Ana Zegache conformaron el Frente de Ejidos y Comunidades Agrarias en Defensa del Territorio contra el Corredor Vial Zapoteco.
El encuentro tuvo como objetivo analizar los avances del proyecto impulsado por los gobiernos estatal y federal, así como definir una postura conjunta frente a lo que consideran una falta de participación comunitaria.
DENUNCIAN FALTA DE INFORMACIÓN Y CONSULTA
En el acta de asamblea, las autoridades agrarias señalaron que hasta ahora las comunidades no han recibido los estudios técnicos, ambientales, sociales y culturales necesarios para conocer el impacto real de la obra.
Los representantes afirmaron que no han sido presentados documentos como la Manifestación de Impacto Ambiental ni estudios especializados sobre posibles afectaciones al territorio, recursos naturales, patrimonio biocultural y formas tradicionales de vida.
El Frente sostuvo que cualquier proyecto que impacte territorios indígenas debe cumplir con procesos de consulta previa, libre, informada y culturalmente adecuada, conforme a los derechos reconocidos en normas nacionales e internacionales.
“Cualquier intento de ejecutar el proyecto sin garantizar dicha participación constituye una imposición incompatible con los derechos colectivos de los núcleos agrarios y de las comunidades indígenas zapotecas y mixtecas que habitamos en los Valles Centrales de Oaxaca”, señalaron.
ACUSAN INTENTOS DE DIVISIÓN COMUNITARIA
Durante la reunión, los representantes comunitarios cuestionaron la forma en que, aseguran, se ha presentado el proyecto en sus localidades. Señalaron que funcionarios de la Delegación de Paz Social del Gobierno de Oaxaca han acudido a comunidades para promover la obra, situación que —afirmaron— ha generado divisiones internas.
Las autoridades agrarias acusaron que la estrategia oficial busca establecer acuerdos separados con municipios y núcleos agrarios, en lugar de generar un proceso colectivo con todas las comunidades involucradas.
“Rechazamos la política que ejerce el Ejecutivo del Estado de Oaxaca, en fragmentar a nuestras comunidades, ejidos y bienes comunales”, establece uno de los acuerdos aprobados durante la asamblea.
También manifestaron su desacuerdo con la participación de autoridades municipales en negociaciones individuales y rechazaron cualquier mecanismo que, desde su perspectiva, debilite la organización comunitaria.
CUESTIONAN EL DISCURSO DE DESARROLLO
Los integrantes del Frente señalaron que existe una contradicción entre la promoción de la identidad cultural de Oaxaca y la ejecución de proyectos de infraestructura que podrían modificar territorios donde se mantienen prácticas comunitarias, agrícolas y ceremoniales.
En el documento expresaron que mientras el estado reconoce la importancia de las comunidades indígenas como base cultural de Oaxaca, al mismo tiempo impulsa proyectos que, consideran, podrían afectar esos mismos espacios sin garantizar plenamente sus derechos colectivos.
Asimismo, indicaron que la justificación oficial del proyecto, relacionada con mejorar la movilidad y conectividad de la zona metropolitana de Oaxaca, no contempla las actividades productivas, ambientales y culturales de las comunidades involucradas.
ACUERDAN RECHAZO TOTAL AL PROYECTO
Tras el análisis del proyecto, las asambleas ejidales y comunales acordaron rechazar el Corredor Vial Zapoteco “o como en lo futuro lo denominen”, al considerar que pretende construirse sobre sus territorios sin cumplir con los procedimientos de participación comunitaria.
Entre sus acuerdos destacan exigir una consulta previa, libre, informada y de buena fe; respeto a la autonomía comunitaria; cumplimiento de la Ley Agraria y reconocimiento de los derechos indígenas.
También determinaron mantener la asamblea como permanente y convocarla de manera urgente ante cualquier situación relacionada con el proyecto.
“En tanto no se cumpla la obligación que tiene el Estado Mexicano en el respeto a los derechos humanos colectivos de las comunidades de los Valles Centrales, el cumplimiento de la Ley Agraria y la consulta, no habrá diálogo”, acordaron.
EL CONFLICTO POR EL TERRITORIO SIGUE ABIERTO
La postura de las comunidades representa un nuevo capítulo en la disputa por el desarrollo de infraestructura en Oaxaca. Mientras los gobiernos estatal y federal han planteado el corredor como una alternativa para mejorar la movilidad regional, los pueblos involucrados advierten que cualquier intervención deberá pasar primero por el reconocimiento de sus derechos colectivos.
Finalmente, el futuro del proyecto dependerá ahora de la capacidad de las autoridades para establecer mecanismos de diálogo que incorporen las demandas comunitarias y eviten una mayor confrontación social en los Valles Centrales.





































