El flujo de armas y municiones fabricadas en Estados Unidos hacia grupos criminales en México volvió al centro del debate binacional. Esto, luego de que el Ejército mexicano confirmara que la mayoría del armamento usado en hechos de violencia extrema tiene origen estadounidense. Tal como reveló recientemente The New York Times.
La información oficial señala que cartuchos de alto calibre y armas de uso militar, producidos incluso en fábricas que abastecen a las fuerzas armadas de Estados Unidos, han sido asegurados en operativos contra el crimen organizado en territorio mexicano.
ARMAS DE ORIGEN ESTADOUNIDENSE
Durante una conferencia matutina, el titular de la Secretaría de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, informó que desde el inicio de la actual administración se han decomisado 18 mil armas largas y cortas. De las cuales entre el 77 y 78 por ciento provienen de Estados Unidos.
Además, se aseguró armamento considerado de alta letalidad, entre el que destacan fusiles calibre .50, ametralladoras, lanzagranadas y lanzacohetes. Dicho equipo supera el uso convencional delictivo y se asemeja al de un conflicto armado.
MUNICIONES MILITARES EN MANOS DEL CRIMEN
El general Trevilla detalló que, entre 2012 y la fecha, se han decomisado 137 mil cartuchos calibre .50, y que el 47 por ciento fue fabricado en la planta de Lake City, Missouri, señalada por el diario estadounidense como uno de los principales proveedores indirectos de municiones utilizadas por cárteles mexicanos.
“Gran parte de estos cartuchos fueron comercializados en armerías ubicadas en estados del sur de Estados Unidos, cercanos a la frontera con México”, explicó el funcionario.
Las municiones han sido aseguradas principalmente en Sinaloa, Sonora, Chihuahua y Tamaulipas. Así como en Michoacán y Guerrero, entidades con fuerte presencia de grupos criminales.
POSIBLE ACCIÓN LEGAL INTERNACIONAL
Ante estos hallazgos, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó que su gobierno analiza incluir a la fábrica de Lake City en la demanda presentada por México contra fabricantes y distribuidores de armas en Estados Unidos.
“Es muy importante que se investigue cómo estas armas que comercializa esta empresa privada llegan a las manos de la delincuencia organizada en nuestro país”, afirmó la mandataria.
El planteamiento abre la puerta a un nuevo frente legal, al tratarse de armamento considerado de uso exclusivo del Ejército estadounidense. Cuya presencia en México evidencia fallas en los controles de producción, venta y rastreo.
UN PROBLEMA QUE TRASCIENDE FRONTERAS
La confirmación oficial refuerza una discusión largamente sostenida por autoridades mexicanas: la violencia que se vive en el país no puede entenderse sin el tráfico de armas desde Estados Unidos. Donde se producen y venden legalmente, pero terminan fortaleciendo a organizaciones criminales responsables de masacres y ataques armados.
Mientras las investigaciones continúan, el flujo de armas de guerra hacia México sigue siendo uno de los principales desafíos para la seguridad y la relación bilateral entre ambos países.











































