Al considerar que existen deficiencias e irregularidades en el proceso de revocación de mandato en el que se someterá el titular de la gubernatura del Estado de Oaxaca, aliados del movimiento de la Cuarta Transformación cuestionaron la legalidad de este ejercicio democrático.
Héctor Sánchez López, coordinador estatal del Movimiento por la Transformación Verdadera de Oaxaca, destacó que a tres años del gobierno jarista y en el marco del proceso de revocación de mandato, existen problemas que siguen sin resolverse, promesas que no se cumplieron y decisiones que lastimaron la confianza de amplios sectores sociales.
“La revocación de mandato es un mecanismo democrático que se incorporó a la vida pública del país a partir del antecedente que dejó el presidente Andrés Manuel López Obrador, con un propósito muy claro: que el poder regrese a manos de la gente y que los gobernantes puedan ser evaluados a la mitad de su encargo, sin imposiciones y sin simulaciones. Es decir “el pueblo pone, el pueblo quita”.
En este contexto, refirió que Oaxaca llega a este proceso en un contexto complejo con un desgaste político e institucional, así como señalamientos de corrupción y nepotismo que no se corrigen y que prevalecen.
“Se tomaron decisiones autoritarias que provocaron distanciamiento con organizaciones sociales, trabajadores, autoridades municipales, ciudadanas y ciudadanos que en su momento, acompañaron y dieron su voto al actual gobernante, así como el hecho de incorporar a su gobierno a personajes incompetentes y nefastos, inclusive algunos provenientes del antiguo régimen”, afirmó Sánchez López.
Expuso que todo contraviene a los principios del obradorismo que, en la actualidad, enarbola la Presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo. “Esta es la realidad, y decirlo es un acto de honestidad con el pueblo de Oaxaca”.
Por ello, consideró que, para hacer afectivo el proceso en la entidad oaxaqueña, se requiere cumplir con los principios de legalidad, imparcialidad, independencia, certeza y máxima publicidad, “como requisito de todo proceso democrático y en este ejercicio no se observan”, añadió.
También puso en duda que el próximo domingo se pueda alcanzar con lo mínimo de votación que se requiere, ya que en el 2022 en la elección para la gubernatura se instalaron el cien por ciento de las casillas y se obtuvieron un millón 149 mil 935 votos entre todos los contendientes, de los cuales el gobernador en turno obtuvo 696 mil 488 votos. “Por lo que resulta incongruente que para que la revocación de mandato tenga validez se requieran de poco más de un millón 234 votos”.
También cuestionó el papel que ha jugado en este proceso el órgano electoral local, esto al señalar que desde que iniciaron los preparativos, existió una difusión extremadamente deficiente del proceso por arte de la instancia responsable que es el IEEPCO y donde la propaganda que sí se observa, es la que proviene de la parte oficial”.
“Adicionalmente, el proceso no garantiza mecanismos de custodia en el traslado de los paquetes de votación, tampoco existen mecanismos de transparencia en el conteo final de los votos. En el Movimiento por la Transformación Verdadera de Oaxaca, pugnamos por que el proceso de la revocación del mandato garantice el respeto de la voluntad popular, en el que la ciudadanía pueda acudir ejerciendo su voto sin presiones, en forma libre y consciente”, apuntó.







































