El Museo de los Pintores Oaxaqueños (MUPO) inaugura su nuevo programa de exposiciones del 2026 con la obra del Taller Gráfica Siqueiros, el cual surgió en el penal de Santa María Ixcotel en el 2017 y tras el cierre de ese espacio ha continuado sus actividades en los centros penitenciarios de Etla y Tanivet, así como en la Dirección de Ejecución de Medidas para Adolescentes (DEMA).
La exposición colectiva “Imágenes en libertad” se abrirá al público este 23 de enero en el Museo ubicado en el centro histórico de la ciudad de Oaxaca. La muestra abarca 30 gráficas y pinturas en las que cada artista refleja su sentir y pensar desde la prisión.
Esta es una de las varias exposiciones que en sus más de 8 años presenta el taller Gráfica Siqueiros, nombrado en honor al artista David Alfaro Siqueiros (quien estuvo preso en Lecumberri).
En su texto de sala, Ángeles Clemente relata la historia del taller a través de Vidal, “quien ya era un pintor conocido en Oaxaca, y quien insistía en seguir desarrollando su arte en el confinamiento”, lo que lo llevó a abordar al entonces director del penal, José Jarquín López, para crear el taller con otros compañeros que también practicaban el arte.
“Así —me contaron los muchachos—, en septiembre de 2017 se fundó el Taller de Gráfica Siqueiros en la 17, una antigua celda de castigo, con cinco internos y la dirección del maestro en grabado Cesar Chávez. César, Vidal, El Chiqui, Óscar, Odilón y Andrés fueron los internos fundadores del taller que llegó a albergar a más de 25 de ellos, quienes pasaban el día trabajando en dibujos, pinturas y grabados… El Siqueiros fue el primer taller de pintura y grabado en México dentro de un reclusorio. Por varios años funcionó con el apoyo de materiales, infraestructura y enseñanza que venía de artistas y grupos de apoyo de Oaxaca”, explica Ángeles.

En 2020, durante la pandemia de COVID-19, el penal de Ixcotel fue cerrado y los cientos de personas privadas de su libertad fueron reubicadas en otros penales como el de Etla.
“La última obra colectiva del Siqueiros en Ixcotel se hizo para festejar el tercer aniversario del taller: el mural ‘Vida y Muerte y el Aliento del Colibrí’, 85 metros cuadrados al lado izquierdo de la entrada al patio del reclusorio, el cual se inauguró el 20 de octubre del 2020, seis días antes de que cerraran el penal”, detalla Ángeles.
Sobre la exposición, señala que esta “es una muestra de la diversidad de historias personales y experiencias colectivas, sistemas de valores y formas de vida, lenguas maternas y culturas aprendidas, fes religiosas y creencias seculares, lo que, al verla, nos permite un intercambio constante de ideas: el diálogo que naturalmente fluye entre creadores y espectadores”.
Además de que estos 30 grabados y pinturas “son prueba irrefutable de que la vida en prisión es productiva y creativa a nivel tanto individual como colectivo” y que “cada uno de estos cuadros, y el contexto en el que fueron creados, nos lleva inevitablemente al hecho incuestionable de que sólo ellos tienen la autoridad de contar sus vidas; de determinar la geopolítica de la producción de conocimiento por consiguiente y de producir tal conocimiento”.








































