La noche del lunes 19 de enero detuvieron al director de la Policía Municipal de San Miguel Panixtlahuaca y a seis de sus elementos, luego de un altercado con agentes estatales de investigación en la plaza central de Santa Catarina Juquila.
La acusación oficial es por resistencia de particulares; hasta el cierre de esta edición no existía información oficial que los relacionara con el caso del niño que fue baleado horas antes en esa región, aunque en redes sociales y chats circulaban versiones que intentaban vincular este delito.
LOS HECHOS
La tarde del lunes, en San Miguel Panixtlahuaca, corrió la versión de que un niño de 10 años fue hallado muerto a orillas de un río con impactos de arma de fuego.
Paramédicos que llegaron primero confirmaron el fallecimiento y el cuerpo fue llevado al Semefo para la necropsia. Lo que elevó la tensión en la comunidad fue que varios vecinos aseguraron escuchar disparos antes y señalaron que en la zona estaban policías municipales, por lo que exigieron que se investigara a la corporación.
Hasta ahora la Fiscalía no ha informado públicamente cómo ocurrió este crimen, cuál fue el calibre utilizado ni si existe alguna relación con los policías detenidos. Además, faltan conocer los dictámenes balísticos, la reconstrucción del homicidio y las declaraciones ministeriales para confirmar o descartar esas versiones.
OTRA VERSIÓN SE INVESTIGA
En la comunidad circula otra versión que apunta a que, antes del hallazgo del menor, un grupo de jóvenes ignoró una orden de alto de la Policía Municipal y se registró una persecución con disparos. Esa versión no fue confirmada por autoridad alguna y forma parte de las líneas extraoficiales que surgieron en el lugar.
En cuanto a la detención, los agentes estatales explicaron que el grupo de policías municipales acudió previamente a entregar sus armas de cargo. Después, ya en la explanada del viejo palacio municipal, frente al nuevo mercado, comenzaron gritos y discusiones entre ellos mismos.
Esa escena alertó a los policías investigadores, quienes se identificaron y trataron de calmarlos. La situación escaló y terminó en el uso de la fuerza para controlar a los municipales.
Durante el incidente se acercó una patrulla de la Guardia Nacional, que únicamente brindó seguridad perimetral sin intervenir en la detención.
Según el parte informativo, la aprehensión se realizó a las 21:30 horas del lunes 19 de enero, con la lectura de derechos a cada uno de los detenidos. En total fueron siete: el director Lorenzo L.O., 43 años; el chofer Ángel de Jesús C.P., 34 años, y los policías José David L.L., 27; Javier G.S., 26; Eduardo S.P., 28; e Isaí S.B., 41. La autoridad registró que casi todos son originarios de distintos municipios de la región, salvo uno, que es originario de Chiapas.
Tras la detención, los policías municipales fueron trasladados por carretera hacia Ciudad Judicial, en Oaxaca de Juárez. La llegada a Servicios Periciales se registró alrededor de las 03:45 horas del martes 20 de enero. Luego de aproximadamente dos horas de trámites, quedaron bajo responsabilidad del Ministerio Público de la Vicefiscalía de Valles Centrales.
RESISTENCIA DE PARTICULARES, EL DELITO
En el Registro Nacional de Detenciones quedaron asentadas siete capturas diferentes, correspondientes a cada elemento. La autoridad señala como víctima a la sociedad, y establece que el delito imputado es resistencia de particulares, que en la práctica se aplica cuando un civil o servidor público se opone física o activamente a una autoridad.
En el caso del menor baleado, que motivó fuerte presencia militar y policiaca en la región, la Fiscalía no informó si las armas que los municipales entregaron previamente serán analizadas o no, ni si existe alguna línea de investigación contra ellos. Al cierre, la única información oficial es la relacionada con la detención en flagrancia por el altercado frente al mercado.






































