En su recta final rumbo a una nueva publicación se encuentra He hallado mi final en tu camino, poemario del periodista y poeta oaxaqueño Wilfrido López Torres, una obra que regresa no solo como reedición, sino como un acto de restitución y memoria. Se trata del segundo título de la colección editorial que lleva su nombre, y con él el proyecto entra de lleno en su segunda categoría: la permanencia de la palabra más allá del tiempo.
Para el Club de Lectura Wilfrido López Torres, este libro no representa únicamente el retorno de un texto premiado, sino el inicio de un gesto mayor: rescatar y devolver a la circulación aquellas obras que merecen seguir dialogando con el presente. Publicado originalmente tras obtener el Premio Estatal de Poesía de la Casa de la Cultura Oaxaqueña en 1985, el poemario vuelve hoy como testimonio de una voz que entendió la escritura como camino, hallazgo y despedida serena.
Wilfrido López Torres fue —y continúa siendo— una figura entrañable del periodismo y la vida cultural de Oaxaca. Quienes compartieron tiempo y oficio con él evocan su rigor profesional, su calidad humana y una profunda coherencia entre la vida que eligió y la palabra que cultivó. Esa esencia atraviesa He hallado mi final en tu camino, donde la poesía se revela como tránsito y reflexión, como una forma de permanecer.

La nueva edición es posible gracias al impulso decidido y amoroso de su compañera, la maestra Sandra Ramos, guardiana natural de una voz que debía volver a ser escuchada. La labor editorial estuvo a cargo del maestro Braulio Aguilar Orihuela, quien respetó el pulso original del texto y acompañó la obra con sensibilidad, permitiendo que dialogue con nuevas generaciones sin perder su raíz.
Con este título se inaugura formalmente la colección Literatura, una de las vertientes del proyecto editorial que convive y dialoga con la colección Periodismo. Apenas a mediados de diciembre pasado se presentó el primer volumen de esta última: Mujeres Periodistas Oaxaqueñas. Volumen I, de Leandro Hernández Romero, marcando el inicio de un camino que apuesta por la memoria, la palabra y la dignidad del oficio.
Así comienza el año para este proyecto: no con prisa, sino con sentido. Porque, al final, todo esfuerzo cultural se mide por lo mismo: aquello que dejamos cuando ya no estemos.











































