La Noche de Rábanos sobrevive en la ciudad de Oaxaca a pesar de los cambios derivados de la urbanización, que incluye la desaparición de los campos de cultivo en los barrios Trinidad de las Huertas y Consolación, así como la extinción del mercado de vigilia en el que surgió el certamen.
Este martes, la ciudad de Oaxaca volverá a vivir la tradición con la participación de 137 artesanos que mostrarán su creatividad y destreza frente a locales y visitantes nacionales y extranjeros. Hasta ahora, según la secretaría de Turismo municipal, es la cifra más alta de competidores en las categorías infantil, juvenil y adultos, quienes mostrarán sus obras a base de rábanos, pero también las hechas con hojas de totomoxtle y flor inmortal, modalidades adheridas en las últimas décadas.
La Noche de Rábanos es un concurso y tradición de la ciudad de Oaxaca reconocidos como patrimonio cultural inmaterial del estado y que también han sido motivos para una edición especial de un billete de la Lotería Nacional.
Atraer clientela, motor de la tradición
El concurso se originó a partir de los puestos del mercado de vigilia que se instalaba en la otrora Plaza de Armas (hoy Plaza de la Constitución o zócalo), en el que las crónicas refieren que las y los agricultores adornaban con figuras a partir de rábanos para llamar la atención de la clientela que buscaba lo necesario para la cena de Navidad. Fue esa creatividad la que motivó a un grupo de la sociedad civil a organizar el primer concurso en el año 1898, según un acta de premiación de ese año que resguarda el Archivo Histórico Municipal y en el que se hablaban de la solicitud de apoyo del ayuntamiento para los premios.
Años después fue el municipio capitalino el que comenzó a organizar el certamen y a costear la premiación.
De acuerdo con el Archivo Histórico, el nombre inicial era concurso de horticultura y floricultura y con el paso del tiempo no solamente se invitó a participar a agricultores y floricultores de la ciudad y del estado sino de otros estados.
Se cree que el nombre actual de Noche de Rábanos comenzó a emplearse a partir de 1927. Como este cambio el concurso también se ha dado el de los propios participantes, que antaño eran agricultores y actualmente son artesanos o público en general, además de que los rábanos son cultivados por el gobierno estatal.
Aunque el lugar tradicional de certamen ha sido el zócalo, también tuvo otras sedes.
En uno de los carteles, por el certamen de 1997, el municipio menciona que el concurso de 1908 se realizó en el entonces “nuevo mercado de La Merced”, espacio que se convirtió en “la Plaza de Rábanos”.
“En 1912, en plena Revolución, la fiesta no pasó desapercibida, sino que se llevó a cabo como lo establecía la tradición. Fue en 1922 cuando el ayuntamiento ordenó que los puestos de rábanos y flores se establecieran en la Alameda de León”, señala el documento.
En los años 2020 y 2021, la pandemia de COVID-19 también afectó al concurso, pues impidió su realización.
Acta de 1898 sobre el origen del concurso
En parte del acta de 1898 sobre el primer concurso se señala que la y los ganadores fueron: “el número uno al c. José Ortega, en virtud de ser un puesto de más mérito, el gusto con que lo formó; el segundo, a Francisca Méndez, por ser el puesto que presentó la mejor hortaliza mejorando notablemente las de las demás, y el tercero al c. Dionisio Ramírez por ser el puesto que presentó un adorno extraordinario”.
Esta es el acta que se levantó para dar cuenta ante el ayuntamiento que se llevó a cabo el concurso y por eso tiene fecha de 24 de diciembre. Asimismo, refiere que los premios para el primero, segundo y tercer lugar fueron de 10, 7 y 5 pesos.
Asimismo, que la comisión calificadora estuvo formada por “la señora María C. de Bolaños y señoritas Josefa Olivera, Ignacia Canseco, Isabel Aguirre y Josefina Vasiur”.








































