Después de dos días de movilizaciones, integrantes de la Sección 22 del magisterio oaxaqueño levantaron su paro en el Zócalo de la ciudad, así como en centros comerciales, tiendas departamentales y casetas de cobro de las principales supercarreteras del estado.
La protesta, que comenzó como un reclamo por la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y la reforma educativa de 2013, buscaba también exigir la atención de deudas económicas históricas con docentes de diversos estados.
DENUNCIA DE CERRAZÓN GUBERNAMENTAL
Los maestros acusaron al gobierno estatal y federal de mostrar “cerrazón” al no ofrecer diálogo ni soluciones concretas a sus demandas.
Desde su perspectiva, la administración de Claudia Sheinbaum no ha dado respuesta a los reclamos sobre legislación educativa y prestaciones laborales, lo que ha generado un clima de descontento y desconfianza.
IMPACTO ECONÓMICO Y SOCIAL DE LA MOVILIZACIÓN
Durante 48 horas, la protesta se restringió el acceso a comercios y servicios, generando pérdidas económicas significativas, según comerciantes, y afectando a ciertos sectores de la ciudadanía en general.
Finalmente, pese a la interrupción de actividades y al repudió de parte de la ciudadanía, los manifestantes destacan que la medida fue necesaria para visibilizar su lucha histórica.






































