Los productores de maíz en 22 estados del país advirtieron que no levantarán los bloqueos carreteros hasta que el Gobierno federal aumente el precio de compra del grano a 7,200 pesos por tonelada, cifra que —aseguran— es indispensable para garantizar la supervivencia del campo mexicano.
El agricultor Moisés Arredondo, originario de Michoacán, calificó la propuesta actual de 6,050 pesos por tonelada como “una burla”, y pidió comprensión a la población ante las afectaciones en carreteras y rutas de transporte.
“No es un capricho, es una lucha por la supervivencia del campo”, declaró.
“NO PEDIMOS LIMOSNAS, PEDIMOS JUSTICIA PARA EL CAMPO”
Los manifestantes argumentan que el costo real de producción de una tonelada de maíz ronda los 5,000 pesos, por lo que con la oferta actual apenas logran recuperar su inversión.
Además, denunciaron una falta de apoyos gubernamentales y una competencia desigual con productores de Estados Unidos, quienes reciben subsidios agrícolas que encarecen la competencia.
“No pedimos limosnas, pedimos justicia para el campo mexicano”, reiteró Arredondo.
BLOQUEOS EN 22 ESTADOS MANTIENEN AL PAÍS EN TENSIÓN
Los bloqueos campesinos continúan activos en carreteras de Sinaloa, Sonora, Michoacán, Jalisco y otros estados, donde cientos de agricultores han instalado plantones indefinidos a la espera de una respuesta oficial.
Tramos como la autopista Siglo XXI, así como vías federales en el Pacífico y el Bajío, se mantienen parcialmente cerrados, afectando el transporte de mercancías, pasajeros y productos agrícolas.
Los productores aseguraron que no suspenderán las movilizaciones hasta que el Gobierno federal, a través de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), revise la propuesta y establezca un precio de garantía que refleje los costos reales de producción.
EL CAMPO MEXICANO AL LÍMITE
Las protestas forman parte de una crisis agrícola nacional impulsada por la caída de los precios internacionales del maíz, el aumento de los insumos y la falta de políticas de apoyo para pequeños y medianos productores.
Mientras el Gobierno busca mantener el equilibrio en los precios internos, los agricultores aseguran que el abandono del campo amenaza con desabasto de granos básicos y pérdida de empleos rurales.
“El campo está cansado, y si no hay soluciones, el país se va a quedar sin maíz”, advirtieron los manifestantes.
SHEINBAUM ABRE DIÁLOGO CON PRODUCTORES
Durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que su gobierno mantiene abiertas las mesas de diálogo con los productores agrícolas que exigen precios mínimos de garantía.
“Sí, hay una propuesta que se les hizo, está abierta la mesa de trabajo y va a seguir el diálogo”, declaró, al anunciar que el jueves comparecerá el titular de la Sader, Julio Berdegué, para abordar la situación.
PARO INDEFINIDO Y PRESIÓN AL GOBIERNO FEDERAL
Los manifestantes advirtieron que mantendrán los bloqueos y tomas de casetas de manera indefinida hasta que las autoridades establezcan un acuerdo formal.
“No queremos confrontación, queremos soluciones”, expresaron los representantes del movimiento.
Los campesinos exigen también la reactivación de programas de financiamiento, subsidios al diésel agrícola y una reducción en las importaciones de granos básicos, que —según ellos— perjudican la competitividad del campo mexicano.
“SIN CAMPO NO HAY PAÍS”
Los productores llamaron a la sociedad a solidarizarse con la causa agrícola, argumentando que el abandono del campo afecta directamente la economía nacional y el precio final de los alimentos.
“Sin campo no hay país, y sin justicia para el campo, no hay futuro”, concluyeron










































