Las pésimas condiciones de la autopista a la Costa han generado una ola de inconformidad entre automovilistas, transportistas y habitantes de las comunidades que dependen de esta vía para comunicarse con la capital oaxaqueña.
PAISAJE LUNAR
A pesar de ser una de las carreteras más importantes del estado —por conectar a la capital con destinos turísticos como Puerto Escondido y Huatulco—, el tramo presenta baches profundos, derrumbes parciales, falta de señalización y escasa iluminación, lo que convierte el recorrido en un verdadero riesgo, especialmente durante la noche o en temporada de lluvias.
“Cada vez está peor. Entre los hoyos, las piedras y los deslaves, uno tiene que manejar con mucho cuidado. No parece autopista, parece camino rural”, expresó José Luis Hernández, transportista que recorre la ruta semanalmente.
OBRAS ETERNAS
Usuarios de la vía también denunciaron que algunos tramos permanecen en obras desde hace meses sin avances visibles, lo que provoca embotellamientos y retrasa los viajes hacia la Costa. Además, los deslaves recientes en la Sierra Sur han agravado la situación, dejando algunos sectores parcialmente bloqueados.
Se ha emplazado al Gobierno del Estado de Oaxaca y la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) atender de manera urgente e inmediata los siniestros, los trabajos son lentos y en algunos tramos prácticamente no existen.
SON RUTAS ESTRATÉGICAS
De ahí la exigencia de los automovilistas piden una atención urgente y mayor inversión para garantizar la seguridad y funcionalidad de esta ruta estratégica para el turismo y la economía de la región.
SANITARIOS SUCIOS, ABANDONADOS
La autopista tiene una longitud de 104.3 kilometros que comprende el tramo de la capital oaxaqueña hacia la región de la Costa conocido como Barranca Larga – Ventanilla pero los servicios que ofrece, entre ellos los sanitarios están abandonados.
Los derrumbes, deslaves y daños por lluvias indican que el mantenimiento y la infraestructura aún tienen vulnerabilidades. La tasa de accidentes —64 en poco más de un año— es alta para un tramo que debería ofrecer condiciones óptimas de autopista.
COBRO DE PEAJE NO SE RETRIBUYE CON MEJORES VÍAS
La percepción de usuarios de que el tránsito es lento y riesgoso contrasta con la expectativa original de un trayecto rápido y seguro. El hecho de que se cobre peaje mientras las condiciones no están “perfectas” genera insatisfacción y cuestionamientos de los viajeros.









































