La apatía de las autoridades municipales de Mariscala de Juárez ha provocado una escalada en el conflicto por una vieja alcantarilla, llevando a los ciudadanos a bloquear la carretera estatal y a hacer un llamado urgente al Gobernador del Estado y a la Presidencia de la República. El problema se centra en un tramo vial crucial que se encuentra en rehabilitación y que se desborda continuamente, paralizando la vida comunitaria y afectando la conectividad regional.
De acuerdo con la denuncia pública de Óscar Efraín Zurita Balderrama, ciudadano del lugar, el origen de la disputa radica en una estructura de drenaje obsoleta: una alcantarilla que, según sus estimaciones, data de la década de 1950. Dicha infraestructura es considerada “demasiado pequeña” para el caudal actual de la zona, provocando que el agua se desborde sin control sobre la carpeta asfáltica.
“Este desborde afecta directamente un tramo de la carretera estatal de aproximadamente 100 metros, que colinda con el río Mixteco, específicamente en la colonia 20 de Noviembre, a unos 100 o 110 metros del puente que cruza el río”, puntualizó el ciudadano.
El pliego petitorio entregado a las autoridades municipales incluye tres puntos esenciales:
El destape inmediato de la alcantarilla existente; la instalación de una nueva, con mayor capacidad para manejar el desfogue de agua y la garantía de que el cauce siga su curso natural histórico.
Zurita Balderrama señaló que la solución ha sido obstaculizada por la administración municipal, ya que el presidente Hugo Jairo Hernández Sánchez se ha rehusado a una intervención integral y solo autorizó trabajos de excavación de diez metros en la alcantarilla.
“La razón oficial para detener las obras —según el edil— es que el tramo posterior a esos diez metros pertenece a propiedad privada. Sin embargo, esto es contradictorio, ya que ese terreno fue, en su momento, municipal y adjudicado de forma irregular por un ex presidente”, explicó.
El denunciante agregó que el conflicto se ha agravado con la presencia de la policía estatal y de guardias personales del presidente municipal en el perímetro afectado, lo que ha generado mayor tensión.
“¿Por qué el presidente no manda a la policía a proteger a la gente que está trabajando o manifestándose, en lugar de solo resguardar a su personal?”, cuestionó el ciudadano, sugiriendo un uso faccioso de la seguridad pública.
Ante la falta de respuesta y la cerrazón municipal, los inconformes procedieron a bloquear totalmente la carretera estatal en el punto afectado, exigiendo la intervención del Gobierno estatal y federal.
Finalmente, Óscar Efraín Zurita Balderrama advirtió que el bloqueo continuará de manera indefinida hasta que las autoridades garanticen una solución integral al problema del drenaje y el cauce del agua











































