En una declaración que marca un giro en la estrategia de seguridad binacional, la presidenta Claudia Sheinbaum reveló que durante su encuentro con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, uno de los temas centrales fue la posible captura y extradición de Ismael “El Mayo” Zambada, cofundador del Cártel de Sinaloa.
De acuerdo con Sheinbaum, la conversación con Rubio se centró en el aumento de la violencia en Sinaloa y la necesidad de actuar contra los líderes históricos del narcotráfico. Aunque el funcionario estadounidense sólo “escuchó” y no profundizó en el tema, la mandataria dejó claro que México busca también que ciertos capos sean extraditados de Estados Unidos hacia México.
EXTRADICIONES BAJO CRITERIOS DE SOBERANÍA Y SEGURIDAD
Sheinbaum subrayó que las extradiciones hacia EE.UU., lejos de ser automáticas, son decisiones soberanas que deben estar respaldadas por análisis de riesgo y criterios de seguridad nacional. Según la presidenta, entregar capos al gobierno estadounidense puede detonar violencia interna si no se hace con planeación.
“Se evalúa si una extradición puede desatar una narcoguerra. En algunos casos conviene más que enfrenten la justicia en México”, afirmó.
Entre los nombres que se mencionan como sensibles por su capacidad de generar violencia si son extraditados se encuentran. Además de Zambada, Joaquín “El Chapo” Guzmán y Rafael Caro Quintero.
SE FORMA EQUIPO BINACIONAL PARA COMBATIR TRÁFICO DE DROGAS Y ARMAS
Como parte de los acuerdos con Estados Unidos, Sheinbaum anunció la creación de un grupo de trabajo binacional, integrado por las principales dependencias de seguridad de ambos países, para coordinar acciones contra el tráfico de drogas y armas.
Este equipo, conformado por la SSPC, SEDENA, SEMAR, FGR y Relaciones Exteriores, se reunirá periódicamente con sus contrapartes estadounidenses para medir incautaciones, identificar rutas de tráfico y ajustar despliegues.
“No se trata de enviar más elementos a la frontera, sino de saber dónde y cómo actuar”, explicó la mandataria.
NUEVA ESTRATEGIA: MEDIR, EVALUAR Y ACTUAR
La nueva estrategia de seguridad estará basada en datos de incautaciones, tanto en México como en Estados Unidos. Si las cifras de decomisos bajan, se interpretará como un avance operativo, y no necesariamente como falta de resultados.
También se acordó con Washington que se refuercen las investigaciones para identificar a las empresas o individuos que proveen armas a los cárteles en México. Un paso que el gobierno mexicano considera clave.
“Las armas que cruzan de norte a sur son tan letales como la droga que cruza de sur a norte”, sentenció Sheinbaum.
UNA RELACIÓN “SÓLIDA Y FUERTE”, PERO CON INTERESES PROPIOS
Pese a las tensiones implícitas en el tema de las extradiciones, la secretaria de Gobernación, Luisa María Alcalde, celebró la reunión entre Sheinbaum y Rubio como un signo de cooperación sólida entre ambos gobiernos. No obstante, la presidenta dejó claro que México no actuará bajo presión externa.
“Nos interesa la seguridad de nuestro país, no solo cumplir expectativas de otro”, concluyó.











































