Con un llamado a evitar ser personas que exigen privilegios por su posición social, política o de otra índole, el arzobispo de Antequera Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, compartió este domingo una reflexión sobre la humildad y la generosidad.
Durante la eucaristía del mediodía que celebra habitualmente en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, el obispo pidió que por amor a Dios seamos humildes de corazón.
Tomando como ejemplos situaciones descritas en la biblia, monseñor citó a Jesús al pedir que la humildad esté en el corazón, porque si está ahí “siempre vamos a vivir con actitudes humildes, con sencillez, no vamos a exigir nada, vamos a disfrutar la vida, la fiesta, la convivencia, todo, porque no nos complicamos la vida”.
En su mensaje, el arzobispo también exhortó a ser generosos sin esperar nada a cambio, incluso con quienes no serán recíprocos ni agradecerán el gesto. “Las gracias y la recompensa se las va a dar Dios”, expresó ante la feligresía, a la que también dijo que para ser generosos y desprendidos “es necesario que no nos dominen la soberbia y la vanidad. Tenemos que seguir practicando la humildad”.
En la víspera del mes de septiembre, “el mes que dicen que es patrio”, Vázquez Villalobos depositó su confianza en que sea así y que todas las personas vivan en paz, en libertad, en amor, gozo y alegría.
Ante el inicio del ciclo escolar, compartió un mensaje sobre la empatía con la labor de las y los docentes, también sobre el enseñar a los hijos a ser respetuosos con sus profesores y a compartir con quienes menos tienen, a no humillar a nadie. “Y usted, papá, mamá, aprenda también que su hijo tiene diferentes comportamientos, apréndalo y acéptelo”.








































