La violencia feminicida ha acabado con la vida de 761 niñas y mujeres en el estado de Oaxaca desde, y a pesar, de que se implementó la Alerta de Violencia de Género (AVG) el 30 de agosto de 2018, de acuerdo con el Grupo de Estudios sobre la Mujer Rosario Castellanos (GESMujer).
La asociación civil detalló que el 55.8 por ciento de los asesinatos de mujeres (425) ocurrieron en los 40 municipios con la alerta y el 43.2 (336) en los que no tienen esta alerta, por lo que también preocupa que está violencia se haya extendido.
Ante ello consideró urgente evaluar y fortalecer este mecanismo que consiste y obliga a una serie de políticas gubernamentales de emergencia para garantizar una vida libre de violencia para las mujeres, principalmente para enfrentar y erradicar la violencia feminicida.
“Más que estadísticas, cada caso representa la pérdida de hijas, madres, hermanas, integrantes de familias que quedan lastimadas por la impunidad, las carencias institucionales y la falta de recursos para disminuir el riesgo de un feminicidio”, señaló en un comunicado la asociación civil, en la víspera del séptimo aniversario de la declaratoria.
GES Mujer recordó que entre las medidas de seguridad de la alerta se urge a fortalecer la asistencia jurídica, psicológica y de salud a mujeres víctimas de violencia, por lo que es necesario saber qué mecanismos han implementado las autoridades estatales “en los Centros Violeta para evaluar la calidad de los servicios”
La creación o fortalecimiento de albergues para mujeres víctimas de violencia, sus hijas e hijos en las 8 regiones del estado es otra de las medidas que señala el mecanismo. Sin embargo, cuestionó la implementación y funcionamiento del Refugio Estatal Mujeres Transformando su Historia en la administración del gobernador Salomón Jara, cuyo financiamiento es local y federal.
“En 2024 se atendieron en el refugio estatal a 17 mujeres, sus hijas e hijos, desafortunadamente en el GESMujer en el 2025 solicitamos atención en dos ocasiones para mujeres en situación de riesgo, pero en ninguno de los casos fue posible obtenerlo”.
De acuerdo con la asociación, la Secretaría de las Mujeres, el Instituto Municipal de la Mujer de Oaxaca y el Centro de Justicia para las mujeres dijeron “no tener la capacidad física ni financiera para apoyar” su solicitud, por lo que recurrieron a la red de aliadas de la organización.
Istmo y Valles concentran asesinatos
La asociación detalló que de los 56 asesinatos violentos ocurridos en el 2025, el 30% se registraron en Valles Centrales y el 21% en la región del Istmo, lo que significa que el 51% de todos los casos de asesinatos violentos se ubican en dos de las 8 regiones. Ante esto consideró evaluar el desempeño de los Centros de Justicia para las Mujeres ubicados en Oaxaca de Juárez y Juchitán de Zaragoza.
Organizaciones nacionales y estatales como la Red por los derechos de la infancia en México (Redim) y Consorcio señalan que uno de los pendientes del gobierno de Oaxaca es el censo de orfandades, con el cual se podrían conocer, inicialmente, cuántas niñas, niños y adolescentes están en orfandad a causa de los feminicidios.
Más de 15 años sin justicia
Además de sufrir la pérdida de sus hijas, hermanas y madres, las familias se enfrentan a procesos largos y desgastantes cuando su familiar es víctima de feminicidio, incluso para conseguir que se investigue como tal y que no quede como un homicidio.
Ana María Robles, integrante de un grupo de Madres Víctimas de Feminicidios ha señalado que en muchos casos hay quienes tienen más de 15 años en espera de justicia. A ella le tomó 12 años lograr justicia para su hija Viridiana Monserrat García Robles, a quien Édgar Fabián Martínez Carmona le arrebató la vida.






































