En una nueva escalada dentro de la lucha contra el narcotráfico trasnacional, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) ha anunciado una recompensa de 10 millones de dólares por información que conduzca a la captura o condena de Jesús Alfredo Guzmán Salazar, alias “Alfredillo”, hijo del célebre narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán.
El anuncio se realizó a través de la cuenta oficial del organismo en la red social X (antes Twitter), en el marco de una ofensiva creciente contra el grupo criminal conocido como “Los Chapitos”. La facción del Cártel de Sinaloa liderada por los hijos de “El Chapo”.
Quién es Jesús Alfredo Guzmán y por qué es tan buscado
Identificado como figura clave en el tráfico de fentanilo, coordina rutas desde Asia y mantiene alianzas estratégicas.
Jesús Alfredo, aunque menos mediático que su hermano Ovidio Guzmán López, es señalado por las autoridades estadounidenses como un operador de alto nivel dentro del cártel. Se le atribuye la coordinación del tráfico de precursores químicos desde Asia, la distribución internacional de droga y la gestión de alianzas estratégicas con grupos rivales y células locales.
La ICE advirtió que debe ser considerado “armado y extremadamente peligroso”, y habilitó el número +1-520-335-7315 para recibir información confidencial sobre su paradero.
La guerra por el poder tras la traición a “El Mayo”
La captura de Ismael Zambada provocó una ruptura histórica en el Cártel de Sinaloa.
El Cártel de Sinaloa atraviesa uno de sus momentos más críticos desde la caída de “El Chapo”. En julio de 2024, su hijo Joaquín Guzmán López habría traicionado a su antiguo aliado, Ismael “El Mayo” Zambada, capturándolo y entregándolo a las autoridades estadounidenses. A cambio, Joaquín y Ovidio Guzmán negociaron beneficios judiciales.
Este quiebre interno provocó la reacción inmediata de los Zambada. El 9 de septiembre de ese año, Ismael “El Mayito Flaco” Zambada Sicairos, hijo de “El Mayo”, declaró la guerra a “Los Chapitos”, desatando una ola de violencia en el noroeste del país.
Capturas clave debilitan a Los Chapitos
Operadores cercanos a Iván Guzmán han caído, pero la cúpula sigue prófuga.
En los meses posteriores, las fuerzas de seguridad capturaron a operadores de alto perfil de Iván Archivaldo Guzmán Salazar, alias “El Chapito”. Entre ellos, José Ángel Canobbio Inzunza, encargado del financiamiento y logística del grupo, y Kevin Alonso Gil Acosta, jefe de seguridad personal de Iván.
No obstante, los líderes visibles de la organización —Iván, Joaquín y Jesús Alfredo Guzmán— continúan prófugos. La DEA ya incluyó a Iván entre los 10 fugitivos más buscados del mundo.
Ovidio: de liberación presidencial a extraditado en EE.UU.
“El Ratón” fue capturado en 2023 y hoy enfrenta juicio por tráfico de fentanilo en Chicago.
La caída más significativa del grupo hasta ahora ha sido la de Ovidio Guzmán López, apodado “El Ratón”. Detenido el 5 de enero de 2023, fue extraditado en septiembre del mismo año a Estados Unidos, donde enfrenta múltiples cargos, incluidos los relacionados con la producción y distribución de fentanilo, droga responsable de una crisis de salud pública en ese país.
Su primera detención, en 2019, se frustró luego de una intervención directa del entonces presidente mexicano, que ordenó su liberación tras violentos enfrentamientos en Culiacán.
Una estructura heredada del poder y la violencia
La muerte de Édgar Guzmán consolidó a los hermanos como herederos del imperio narco.
La estructura de “Los Chapitos” se consolidó tras la captura de “El Chapo” y la muerte de su hijo mayor, Édgar Guzmán López, en 2008. Durante enfrentamientos con el grupo de los Beltrán Leyva. Los hermanos sobrevivientes heredaron el control operativo y financiero de una de las organizaciones criminales más poderosas del hemisferio.
Hoy, su influencia en el narcotráfico de drogas sintéticas, armas y precursores químicos es clave para entender la expansión de las redes criminales en el continente.
Estrategia intensificada
La recompensa millonaria por Jesús Alfredo Guzmán revela una estrategia intensificada de EE.UU. para fracturar la cúpula de Los Chapitos y frenar el flujo de fentanilo. Sin embargo, la eficacia de estas medidas sigue en entredicho mientras el grupo conserve apoyo logístico, protección armada local y rutas internacionales operativas.
La violencia generada por la disputa interna en el Cártel de Sinaloa deja una pregunta latente:
¿quién ocupará el vacío si los líderes caen?
La historia del narco mexicano demuestra que donde cae un capo, otros emergen, muchas veces más violentos.











































