Uno de los problemas más persistentes y preocupantes en el transporte público de Oaxaca, particularmente en los camiones urbanos, es el mal servicio que ofrecen los conductores, agravado por el estado deficiente de muchas unidades y la falta de protocolos que prioricen la seguridad de los usuarios más vulnerables.
Las maniobras bruscas, la prisa por ganar pasaje y el desdén por los pasajeros han ocasionado múltiples percances. Los principales afectados suelen ser adultos mayores y mujeres, quienes, al subir o bajar de las unidades, enfrentan riesgos constantes.
LA DENUNCIA: “EL ABUELITO SE SUBIÓ Y EL CHOFER NO SE ESPERÓ”
A través de redes sociales y grupos de mensajería, un usuario denunció públicamente el actuar de un conductor de la línea Transportes Urbanos y Suburbanos Guelatao (TUSGUG)de la unidad B-187, quien presuntamente tiró a un adulto mayor que intentaba abordar la unidad con bastón.
“Este pinche chófer acaba de tirar a un abuelito”, escribió la denunciante en su mensaje, donde relató que los hechos ocurrieron en la zona conocida como la Pepsi, al norte de la ciudad.
Según su testimonio, el adulto mayor no había terminado de subir cuando el conductor arrancó la unidad, provocando su caída y una lesión en la mano. En lugar de disculparse o auxiliarlo, el chofer habría recriminado al pasajero:
“El chofer solo lo regaña que se hubiera sentado rápido”, añadió la denunciante.
La unidad involucrada fue identificada como parte de la ruta Soriana–Volcanes, operada por la empresa TUSGUG, señalada con frecuencia por abusos similares.
FALTA DE SUPERVISIÓN Y RESPETO A LOS DERECHOS DE PASAJEROS
Este caso no es aislado. Usuarios del transporte urbano en Oaxaca han denunciado una cultura de impunidad y abuso por parte de algunos operadores, quienes priorizan la competencia por el pasaje por encima del trato digno y seguro, especialmente a adultos mayores, personas con discapacidad y niños.
Los ciudadanos exigen a las autoridades del transporte público acciones contundentes, que incluyan:
- Supervisión constante a los operadores
- Sanciones ejemplares en casos de negligencia o abuso
- Capacitación obligatoria en trato a grupos vulnerables
UNA REALIDAD URGENTE DE ATENDER
Mientras la movilidad en Oaxaca siga dependiendo de concesiones privadas con escasa vigilancia, estos hechos seguirán ocurriendo. La caída del adulto mayor, que por poco se convierte en tragedia, es reflejo de un sistema de transporte sin enfoque humano ni políticas públicas que lo regulen eficazmente.
Los usuarios, cansados de la indiferencia, hacen un llamado a las autoridades:
“No es solo mala educación, es violencia y negligencia hacia quienes más cuidado merecen”.











































