El artista de origen maya Antún Kojtom exigió públicamente la devolución de su obra al Museo de Arte Contemporáneo y de las Culturas Oaxaqueñas (MACCO), que se creó tras la extinción del Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca (MACO) y que opera en el mismo lugar que este, en la calle de Macedonio Alcalá 202, centro de la ciudad de Oaxaca.
De acuerdo con el autor, son más de 100 piezas que quedaron en el museo, entre grabados y óleos, y que por radicar en Chiapas había tratado de recuperar a través de una comunicación por correo. Sin embargo, a la fecha señala que no ha tenido respuesta, por lo que espera que esta visita al estado, con motivo de una exposición, logre recuperar su obra. De no tener respuestas favorables, no descartó emprender otras acciones, aunque subrayó que apelará al diálogo.
El artista aseguró que cuenta con un recibo de la recepción de su obra para la venta en la tienda, por lo que también espera que todo se resuelva a su favor.
Antún Kojtom se encuentra actualmente en la ciudad de Oaxaca para presentar su exposición “K’atp’ojel” (“Transfiguración maya”), a inaugurase el 7 de agosto en el espacio Taniperla, en la avenida de La Independencia, centro de la ciudad.
Además del autor maya, el extinto MACO y el actual MACCO siguen enfrentando reclamos de parte de artistas y otras personas que colaboraron en el museo cuando era administrado por la asociación civil Amigos del MACO.
En este año, la investigadora de arte y curadora Ingrid Suckaer exigió a Rubén Leyva, Luis Zárate, Mayela Audelo, José Luis Bustamante del Valle y a José Villalobos, miembros de Amigos del MACO, el pago por un trabajo realizado entre 2019 y 2020 y que asciende a 28 mil pesos. Suckaer, quien es conocida como biógrafa del fallecido artista oaxaqueño Rufino Tamayo, escribió primero una carta abierta a la Secretaría de las Culturas y Artes de Oaxaca para exigir ese pago. Sin embargo, el titular de la dependencia, Flavio Sosa Villavicencio, le explicó que no podía pagarle porque en esos años la administración del museo estaba a cargo de Amigos del MACO. Tras eso, la carta fue dirigida a la asociación.
Asimismo, se mantiene la problemática laboral porque la asociación civil Amigos del MACO dejó de pagar a los empleados del museo y los desalojó en abril de 2021.
Desde julio de 2024, tras una serie de cierres y conflictos por la terminación del comodato entre el gobierno estatal y Amigos del MACO, abrió el actual museo, cuyo nombre mantiene parte del extinto MACO y también el acervo que este generó en sus más 30 años de existencia.











































