Las autoridades de Estados Unidos han confirmado que no buscarán la pena de muerte contra Ismael “El Mayo” Zambada, uno de los fundadores y líderes históricos del Cártel de Sinaloa, actualmente detenido en ese país. Así lo establece un documento presentado por la Fiscalía ante el juez Brian Cogan, quien lleva el caso en la Corte del Distrito Este de Nueva York.
A pesar de que enfrenta 17 cargos federales, entre ellos narcotráfico, uso y distribución de armas de fuego y lavado de dinero, el Departamento de Justicia ha notificado formalmente que descarta solicitar la pena capital. Lo cual allana el camino a una posible resolución sin juicio.
DETENIDO EN TEXAS, ACUSADO EN NUEVA YORK
Zambada fue capturado el 25 de julio de 2024 en un aeródromo cercano a El Paso, Texas, en lo que fue considerado un golpe significativo al narco mexicano. Esto, dadas las décadas que había logrado evadir la captura. Su proceso judicial se lleva a cabo en Nueva York, sede habitual de juicios contra líderes de alto perfil del narcotráfico.
Desde su detención, el capo ha estado bajo custodia federal. Y su defensa ha mantenido que fue capturado de forma “irregular e ilegal”. Además de solicitar su repatriación a México, sin éxito hasta ahora.
SIN PENA DE MUERTE, ¿SE DECLARARÁ CULPABLE?
Según ha declarado su abogado, Frank Pérez, desde hace meses, la defensa de Zambada había condicionado una posible declaración de culpabilidad a que se descartara la pena de muerte.
“Mi cliente teme ser condenado a la pena capital”, declaró el letrado en febrero de 2025.
Con esta nueva decisión de la fiscalía, el escenario de un acuerdo parece más viable.
El mismo abogado indicó en abril que ‘El Mayo’ no pretende colaborar con las autoridades estadounidenses. Ni señalar a políticos ni funcionarios, como ha sucedido en otros casos similares.
“No está interesado en convertirse en testigo colaborador. Solo quiere evitar un juicio”, subrayó Pérez.
AUDIENCIA APLAZADA Y NEGOCIACIONES EN MARCHA
Originalmente, la próxima audiencia de Zambada estaba programada para el 16 de junio. Pero, tanto la defensa como la fiscalía solicitaron un aplazamiento de 60 días para continuar el análisis de pruebas y buscar una posible resolución sin juicio.
Este aplazamiento sugiere que ambas partes están negociando un acuerdo. El cual podría derivar en una sentencia reducida a cambio de una admisión de culpabilidad parcial o total, sin cooperación adicional del acusado.
UN GIRO ESTRATÉGICO EN UN CASO EMBLEMÁTICO
La decisión del gobierno estadounidense de no solicitar la pena de muerte contra Zambada no solo cambia el tono del proceso judicial, sino que podría representar un precedente sobre cómo se tratarán casos similares en el futuro. Especialmente en momentos donde las relaciones bilaterales sobre seguridad y extradiciones están en el centro del debate.
Zambada, quien durante décadas permaneció en libertad sin ser capturado. incluso, cuando otros líderes del narcotráfico eran procesados. Ahora enfrenta la justicia estadounidense con una estrategia menos punitiva, pero no menos severa.









































