La reciente salida de Pablo Gómez de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) ha desatado reacciones en el ámbito político. Uno de los más enfáticos fue Federico Döring, vocero del grupo parlamentario del Partido Acción Nacional (PAN) en la Cámara de Diputados, quien celebró públicamente el fin de la gestión de Gómez al frente del organismo encargado de combatir el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo.
Döring dejó en claro que el PAN nunca respaldó su nombramiento y recordó que, durante la designación, su bancada votó en contra.
“Pablo nunca estuvo ahí para hacer su labor”, sentenció en entrevista con Sergio Sarmiento y Lupita Juárez para El Heraldo Radio.
CUESTIONAMIENTOS A SU GESTIÓN EN LA UIF
El legislador panista fue tajante al calificar como deficiente el desempeño de Gómez al frente de la UIF. Señaló que durante su gestión se le escaparon casos “relevantes”, como el de la empresa Vector y el tráfico de precursores químicos procedentes de China, presuntamente financiados por cuatro cárteles del narcotráfico.
En opinión de Döring, la salida de Gómez no fue solo una decisión administrativa, sino una señal contundente del gobierno de Claudia Sheinbaum de que “ya no habrá una alianza intolerable desde la UIF”. Además, sugirió que su salida estuvo influida por presiones del gobierno de Estados Unidos, lo que, a su juicio, evidenció la falta de control y transparencia en la labor de Gómez.
NOMBRAMIENTO POLÉMICO: LA REFORMA ELECTORAL EN MANOS DE GÓMEZ
Lo que parecía una buena noticia para el PAN se tornó rápidamente en preocupación. Pablo Gómez fue designado titular de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral, lo que Döring consideró como un error político de grandes proporciones. Según sus declaraciones, este nuevo rol representa “poner el resentimiento de Gómez” a confeccionar una reforma que, asegura, no será de consenso.
“Es un traje a la medida para la secta de Morena”, acusó el panista, asegurando que el nuevo titular no buscará una democracia más justa o fiscalizada, sino una ventaja estructural para el partido oficialista.
ALERTA POR RIESGOS DE SOBREREPRESENTACIÓN Y FINANCIAMIENTO ILEGAL
Döring anticipó que la reforma electoral impulsada por Gómez podría eliminar distritos locales y favorecer una mayoría artificial para Morena, como ya habría ocurrido en algunos distritos de la Ciudad de México. También denunció la posibilidad de mantener la sobrerrepresentación plurinominal que, según él, distorsiona la representatividad del voto.
El vocero panista subrayó que lo más urgente es evitar que el crimen organizado intervenga en las elecciones y que no se sigan permitiendo actos anticipados de campaña con recursos públicos.
“Que nadie haga trampa”, reclamó, haciendo hincapié en que las reglas deben aplicar para todos por igual.
“GÓMEZ NUNCA DEBIÓ ESTAR EN LA UIF”
Finalmente, Döring arremetió nuevamente contra la designación original de Pablo Gómez en la UIF, asegurando que carecía de experiencia técnica y operativa.
“Se volvió una tapadera”, afirmó, al señalar que su gestión fue más política que técnica y dejó sin seguimiento importantes operaciones financieras relacionadas con el crimen organizado.
UNA SALIDA CELEBRADA, UN NOMBRAMIENTO CUESTIONADO
La postura del PAN deja ver que, aunque celebran la salida de Pablo Gómez de la UIF, mantienen una posición crítica y preocupada por su nuevo papel en la reforma electoral.
Finalmente, la figura de Gómez sigue siendo motivo de polarización, y su nuevo encargo podría tensar aún más el ya complejo proceso de transformación del sistema electoral mexicano.










































